Posted by: frburke23 | January 29, 2015

Thought for Friday, 3rd Week in Ordinary Time

Mark 4:26-34

 

Jesus said to the crowds:
“This is how it is with the Kingdom of God;
it is as if a man were to scatter seed on the land
and would sleep and rise night and day
and the seed would sprout and grow,
he knows not how.
Of its own accord the land yields fruit,
first the blade, then the ear, then the full grain in the ear.
And when the grain is ripe, he wields the sickle at once,
for the harvest has come.”

He said,
“To what shall we compare the Kingdom of God,
or what parable can we use for it?
It is like a mustard seed that, when it is sown in the ground,
is the smallest of all the seeds on the earth.
But once it is sown, it springs up and becomes the largest of plants
and puts forth large branches,
so that the birds of the sky can dwell in its shade.”
With many such parables
he spoke the word to them as they were able to understand it.
Without parables he did not speak to them,
but to his own disciples he explained everything in private.

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We live in a world where people expect immediate gratification and results.  When we have a headache, we take aspirin to feel better.  When we are hungry, we can microwave a quick meal.  When we are thirsty, there is always something nearby to drink.  If we seek pleasure, there are so many possibilities on the internet, TV and in person to satiate our desires.  We do not like to wait for anything.

Why do I bring all of these things up today?  Jesus is talking about planting seeds without knowing how they will grow and prosper.  I have found this to be true in ministry.  I usually have no idea how God uses my words in preaching to touch the lives of others.  It may take 10 years to germinate in someone’s heart what I have said.  And if I base my identity on the immediate results, I may get easily depressed.

The Lord invites us to entrust others to His care.  Our responsibility is to sow the seeds and then we have to trust God to do the watering, nurturing and harvesting.  This does not mean that we just sow seeds and walk away.  No, there are times that we need to walk with someone for a long time.  But we should not expect to always see the results.  In ministry, we sow and someone many years later reaps.  Or sometimes we reap in places that we have not sown.

True love and service involve acts that expect nothing in return.  But our job is to share the love of God with others – and to do so generously.  We are called to sow seeds of faith in our children, our friends, our parents, our teachers, our co-workers, the man on the street, the cashier at the grocery store.  You may not see results, but that does not matter.  Sow the seeds and entrust them to the care of the Father.

One day that little mustard seed that you sow may turn into one of the largest trees you have ever seen, that will give shelter and shade to many others.

Are you generous in sowing the seeds of faith?

Are you willing to patiently walk the faith journey with someone?

Have a blessed day of sowing…

Fr. Burke

https://frburke23.wordpress.com

Here is the Spanish translation:

San Marcos 4:26-34

Y decía: “El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra:
sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.
La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga.
Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha”.
También decía: “¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo?
Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra”.
Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender.
No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo.

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Vivimos en un mundo donde la gente espera la gratificación y resultados inmediatos. Cuando tenemos un dolor de cabeza, tomamos aspirinas para sentirnos mejor. Cuando tenemos hambre, podemos poner en el microondas comida rápida. Cuando tenemos sed, siempre hay algo cerca para tomar. Si buscamos placer, hay tantas posibilidades en el Internet, Televisión, y en persona para saciar nuestros deseos. No nos gusta esperar por nada.

¿Por qué  hablo de todas estas cosas hoy?  Jesús está hablando de plantar semillas sin saber cómo crecerán y prosperaran. He encontrado que esto es cierto en el ministerio. La mayoría de veces no tengo idea como Dios usa mis palabras en la predicación para tocar las vidas de los demás.  Se puede tardar 10 años para germinar en el corazón de alguien lo que yo he dicho. Y si baso mi identidad en los resultados inmediatos, puedo deprimirme fácilmente.

El Señor nos invita a dejar el cuidado de los demás a Su cuidado. Nuestra responsabilidad es sembrar las semillas y luego debemos confiar en Dios para que las riegue, las nutra, y las coseche. Esto no significa que sólo sembremos semillas y nos alejemos. No, hay veces que tenemos que caminar con alguien por mucho tiempo. Pero no debemos esperar a ver siempre los resultados. En el ministerio, nosotros sembramos y alguien cosecha muchos años después. O a veces cosechamos en lugares que no hemos sembrado.

El verdadero amor y servicio involucran actos que no esperan nada a cambio. Pero nuestro trabajo es compartir el amor de Dios con los demás – y hacerlo generosamente. Estamos llamados a sembrar semillas de fe en nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros padres, nuestros maestros, nuestros compañeros de trabajo, el hombre en la calle, la cajera del supermercado. Puede que no veas los resultados, pero eso no importa. Siembra las semillas y confíalas al cuidado del Padre.

 Un día esa pequeña semilla de mostaza que sembraste se puede convertir en uno de los árboles más grandes que jamás has visto, que le dará refugio y sombra a muchos otros.

¿Eres generoso en sembrar las semillas de la fe?

¿Estás dispuesto a caminar pacientemente el camino de fe con alguien?

Tengan un día de siembra bendecido…

Padre Burke

https://frburke23.wordpress.com


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