Posted by: frburke23 | February 18, 2015

Thought for Thursday after Ash Wednesday

Luke 9:22-25

Jesus said to his disciples:
“The Son of Man must suffer greatly and be rejected
by the elders, the chief priests, and the scribes,
and be killed and on the third day be raised.”

Then he said to all,
“If anyone wishes to come after me, he must deny himself
and take up his cross daily and follow me.
For whoever wishes to save his life will lose it,
but whoever loses his life for my sake will save it.
What profit is there for one to gain the whole world
yet lose or forfeit himself?”

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As we continue into day 2 of our Lenten journey and spiritual spring training, Jesus reminds us that this is not going to be easy.  The players that are reporting to Arizona and Florida to start their baseball seasons know that they have to invest a lot of hard work into spring training in order to become the best players they can be.  Often the training is so intense that it hurts physically.

Jesus gave us the example to follow.  He suffered greatly, was rejected, spat upon, beaten, mocked, crucified and died.  And He tells us, “If anyone wishes to come after me, he must deny himself and take up his cross daily and follow me.”  Sometimes we have the idea that once we follow Jesus that all of our problems will disappear.  Jesus never said that.  In fact, He told us that there would be crosses to bear.

Some of the most difficult things in my life have happened since I went to the seminary.  My mother died from lung cancer and there have been numerous challenges after being ordained a priest.  And yet, I remember these words of Jesus.  I imagine Him helping me carry the cross.  I realize that I am never alone on this journey.  In fact, I have learned that the heavier the cross, the more I have learned, grown and matured.

Jesus is asking us to lay down our lives for Him.  The irony is that when we lose our life for His sake, we find out who we actually are.  We are made for holiness and heaven.  Our world teaches us that this life is about us.  We try to gain the whole world – status, titles, fame, wealth, power – and yet at what cost?  Often we lose our selves in this pursuit of worldly riches.

In baseball, the best teammates are those who put their team’s success before their personal success.  Ironically, when the team has success, personal accolades often follow.  The same is true in the Christian life.  When we seek the common good, when we seek the best for our brothers and sisters, we grow in personal holiness.  And hopefully the end goal is that we all go to heaven together. 

This is not just about me and God.  If a team is full of selfish players, even if they are talented, the team most often fails.  The Christian life is about all of us moving toward God together, using our individual gifts and talents for the common good and the glory of God.

Do I willingly carry the crosses Jesus gives me?

Am I willing to lay down my life for Jesus?

Do I seek the good of others?

Have a blessed day!
Fr. Burke

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Here is the Spanish translation:

LUCAS 9:22-25

Jesús dijo a sus discípulos:
“El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser rechazado
por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas,
y ser asesinado, y resucitado al tercer día”.

Después le dijo a todos,
“Si alguno desea venir en pos de mí, debe negarse a sí mismo,
tome su cruz cada día y sígame.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá;
pero el que pierda su vida por mi causa, la salvará.
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero
si se pierde o se destruye a sí mismo?”

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A medida que continuamos en día 2 de nuestro camino de Cuaresma y el entrenamiento espiritual de primavera, Jesús nos recuerda que esto no será fácil. Los jugadores que se están reportando a Arizona y Florida para comenzar sus temporadas de béisbol saben que tienen que invertir mucho trabajo duro en los entrenamientos de primavera con el fin de convertirse en los mejores jugadores que puedan ser. A menudo, el entrenamiento es tan intenso que duele físicamente.

Jesús nos dio el ejemplo a seguir. Él sufrió mucho, fue rechazado, escupido, golpeado, burlado, crucificado y murió. Y Él nos dice: “Si alguno desea venir en pos de mí, debe negarse a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” A veces tenemos la idea de que una vez que seguimos a Jesús todos nuestros problemas desaparecerán. Jesús nunca dijo eso. De hecho, Él nos dijo que habría cruces que cargar.

Algunas de las cosas más difíciles de mi vida han sucedido desde que fui al seminario. Mi madre murió de cáncer de pulmón y ha habido numerosos retos después de ser ordenado como sacerdote. Y sin embargo, recuerdo estas palabras de Jesús. Me lo imagino a Él ayudándome a llevar la cruz. Me doy cuenta de que nunca estoy solo en este viaje. De hecho, he aprendido que entre más pesada la cruz, más he aprendido, crecido y madurado.

Jesús nos pide que demos la vida por Él. La ironía es que cuando perdemos nuestra vida por Él, nos damos cuenta de quienes somos en realidad. Estamos hechos para la santidad y el cielo. Nuestro mundo nos enseña que esta vida es acerca de nosotros. Intentamos ganar el mundo entero – prestigio, título, fama, riqueza, poder – y sin embargo ¿a qué costo? A menudo nos perdemos a nosotros mismos en esta búsqueda de las riquezas mundanas.

En el béisbol, los mejores compañeros de equipo son los que ponen el éxito de su equipo antes de su éxito personal. Irónicamente, cuando el equipo tiene éxito, reconocimientos personales suelen seguir. Lo mismo es cierto en la vida cristiana. Cuando buscamos el bien común, cuando buscamos lo mejor para nuestros hermanos y hermanas, crecemos en santidad personal. Y esperemos que el objetivo final sea que todos vayamos juntos al cielo.

Esto no es sólo acerca de mí y Dios. Si un equipo está lleno de jugadores egoístas, aún si son talentosos, el equipo más a menudo falla. La vida cristiana es sobre todos nosotros avanzando juntos hacia Dios, utilizando nuestros dones y talentos individuales para el bien común y la gloria de Dios.

¿Llevo de buena gana las cruces que Jesús me da?
¿Estoy dispuesto a dar mi vida por Jesús?
¿Busco el bien de los demás?

¡Tengan un día bendecido!
Padre Burke

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Responses

  1. Love the comparisons to baseball!!


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