Posted by: frburke23 | April 6, 2015

Thought for Tuesday of Easter Week

John 20:11-18

Mary Magdalene stayed outside the tomb weeping.
And as she wept, she bent over into the tomb
and saw two angels in white sitting there,
one at the head and one at the feet
where the Body of Jesus had been.
And they said to her, “Woman, why are you weeping?”
She said to them, “They have taken my Lord,
and I don’t know where they laid him.”
When she had said this, she turned around and saw Jesus there,
but did not know it was Jesus.
Jesus said to her, “Woman, why are you weeping?
Whom are you looking for?”
She thought it was the gardener and said to him,
“Sir, if you carried him away,
tell me where you laid him,
and I will take him.”
Jesus said to her, “Mary!”
She turned and said to him in Hebrew, “Rabbouni,”
which means Teacher.
Jesus said to her, “Stop holding on to me,
for I have not yet ascended to the Father.
But go to my brothers and tell them,
‘I am going to my Father and your Father,
to my God and your God.’”
Mary went and announced to the disciples,
“I have seen the Lord,”
and then reported what he had told her.
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Today we hear John’s version of what happened that first Easter morning.  Mary Magdalene went to the tomb and found it empty and she began to weep.  How difficult it is to believe in the resurrection!  Even though Jesus had been teaching them He would rise on the third day, she thought someone took His body. 

This reminds me of when my mother died.  I was finishing my first year as a seminarian at the time.  I was always good at teaching others about the resurrection, but as my mother’s body was being lowered into the ground, I was faced with the difficult question, “Do I truly believe in the resurrection?”  All I could see was her body being buried.  I hoped to see angels or her spirit rising, but I saw nothing like that.  But I did have Jesus’ promise of the resurrection.  I had come to a crossroads in my faith.  I had to make a leap of faith or walk away sad, like the rich young man.  I made that leap of faith because I heard Peter’s words in my heart, “To whom shall we go; You alone have the words of everlasting life.”

Since that day, my faith has grown and matured and I believe with my whole heart, mind and soul that there is life after death.  I had to make a personal decision, or more precise, a leap of faith into the arms of Jesus.

That is what happened with Mary in this Gospel.  She had doubts and fears.  Yet she encountered Christ, even though she didn’t recognize Him right away.  He said her name, “Mary”, and she recognized Him and believed

The Lord calls each of us by name.  He invites us to believe in Him and the resurrection.  What is your response?  If we truly believe, our lives will never be the same.  And He sends us forth, like Mary Magdalene, to proclaim, “I have seen the Lord!”  The apostles became fearless in preaching the Good News after seeing the resurrected Christ.  We too are called to share Christ’s message of love without fear.

Or we can choose not to believe, which leads to a life of despair and hopelessness.  What is your decision?  And how are you going to share the Good News with others?

Have a blessed day!

Fr. Burke

https://frburke23.wordpress.com

Here is the Spanish translation:

Evangelio según San Juan 20,11-18.

María Magdalena se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro
y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.
Ellos le dijeron: “Mujer, ¿por qué lloras?”. María respondió: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”.
Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.
Jesús le preguntó: “Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?”. Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo”.
Jesús le dijo: “¡María!”. Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: “¡Raboní!”, es decir “¡Maestro!”.
Jesús le dijo: “No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: ‘Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'”.
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.

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Ahora  escuchamos la versión de Juan de lo que paso en esa mañana de Pascua. María Magdalena fue a la tumba y la encontró vacía y empezó a llorar. ¡Qué difícil es creer en la resucitación! Aunque Jesús les había estado enseñando que El resucitaría al tercer día, ella pensó que alguien había tomado Su cuerpo.

Esto me recuerda de cuando murió mi Mama. Yo estaba terminando mi primer año como seminarista en ese momento. Siempre fui bueno para enseñar a los demás de la resurrección, pero mientras que el cuerpo de mi madre estaba siendo bajado a la tierra, me enfrenté con la pregunta difícil, ¿“Verdaderamente creo en la Resurrección”? Todo lo que podía ver era su cuerpo siendo enterrado. Tenía la esperanza der ver a los ángeles o su espíritu levantarse, pero no vi nada de eso. Pero tenía la promesa de Jesús de la resurrección. Llegue a una encrucijada en mi fe. Tenía que hacer un acto de fe o irme de allí triste, como el joven rico. Hice ese acto de fe porque escuche las palabras de Pedro en mi corazón, “A quién vamos a ir; Sólo tú tienes palabras de vida eterna”.

Desde ese día, mi fe ha crecido y madurado y creo con todo mi corazón, mente y alma que hay vida después de la muerte. Tuve que tomar una decisión personal, o más preciso, un acto de fe en los brazos de Jesús.

Esto es lo que pasó con María en este evangelio. Ella tenía dudas y miedos.  Aun ella encontró a Cristo, aunque no lo reconoció inmediatamente. El dijo su nombre, “María”, y ella lo reconoció y creyó.

El Señor nos habla por nombre a cada uno de nosotros. El nos invita a creer en El y en la resurrección. ¿Cuál es tu respuesta? Si verdaderamente creemos, nuestras vidas jamás serán las mismas. Y nos manda, como María Magdalena, a proclamar, “¡Eh visto al Señor!”. Los apóstoles proclamaron la Buena Nueva sin miedo después de haber visto el Cristo Resucitado. Nosotros también estamos llamados a compartir el mensaje de amor de Cristo sin miedo.

O podemos elegir no creer, lo que conduce a una vida de desesperación y desesperanza. ¿Cuál es tú decisión? ¿Y cómo vas a compartir la Buena Nueva con los demás?

¡Tengan un día bendecido!
Padre Burke
https://frburke23.wordpress.com


Responses

  1. Fr. Burke,
    Thank you again for sharing your personal life story to illustrate the gospel message. It is touching to hear about your mom and your journey of faith thru her.

  2. Lisa Jennings ❄️ ⛄️❄️

    >

  3. Buenos días Padre, en este momento que estamos a unos días de servir en el próximo Cursillo, pido a a Dios que cada una de las candidatas escuche la voz del Señor y fortalezca su Fe, crea en el. de Colores


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