Posted by: frburke23 | August 4, 2015

Thought for August 4 – St. John Vianney

Matthew 14:22-36

Jesus made the disciples get into a boat
and precede him to the other side of the sea,
while he dismissed the crowds.
After doing so, he went up on the mountain by himself to pray.
When it was evening he was there alone.
Meanwhile the boat, already a few miles offshore,
was being tossed about by the waves, for the wind was against it.
During the fourth watch of the night,
he came toward them, walking on the sea.
When the disciples saw him walking on the sea they were terrified.
“It is a ghost,” they said, and they cried out in fear.
At once Jesus spoke to them, “Take courage, it is I; do not be afraid.”
Peter said to him in reply,
“Lord, if it is you, command me to come to you on the water.”
He said, “Come.”
Peter got out of the boat and began to walk on the water toward Jesus.
But when he saw how strong the wind was he became frightened;
and, beginning to sink, he cried out, “Lord, save me!”
Immediately Jesus stretched out his hand and caught him,
and said to him, “O you of little faith, why did you doubt?”
After they got into the boat, the wind died down.
Those who were in the boat did him homage, saying,
“Truly, you are the Son of God.”

After making the crossing, they came to land at Gennesaret.
When the men of that place recognized him,
they sent word to all the surrounding country.
People brought to him all those who were sick
and begged him that they might touch only the tassel on his cloak,
and as many as touched it were healed.

================================================

Today is the feast of St. John Mary Vianney, the patron saint of diocesan priests.  This humble man had a difficult time becoming a priest because he had a difficult time with academics, especially with Latin.  No seminary wanted to give him the chance, but the pastor of his home parish believed in John Vianney.  He took young John Vianney under his wing and mentored him.  The pastor then went to the bishop and pleaded that he give John a chance.  Trusting this parish priest, the bishop gave John the opportunity to enter seminary.

When given the chance, he made the most of it, especially growing in holiness on a daily basis.  They weren’t sure when they ordained him that he would be effective, so they put him in a country parish in Ars, France so that he couldn’t do too much damage to the people.

He started simply by providing the Sacraments, teaching the faith and spending a lot of time in prayer.  He opened a simple orphanage and taught the children the catechism himself.  His model became the model for such orphanages all over France.  Little by little the people of Ars started listening to this young priest.  At one point, everyone would stop working and go to church at midday to hear Fr. Vianney teach the catechism from the pulpit.

People started coming to him from near and far to go to confession and for spiritual direction.  Toward the end of his life, Fr. Vianney would spend 16-18 hours a day in the confessional because of the great demand.  He was given the gift of supernatural knowledge – knowing the past and future events.  He labored with love, gentleness and joy, even while practicing strict mortification of his body.  He often would eat one potato a day and sleep on a hard wooden floor.

St. John Vianney was so united to Jesus in prayer that he was given superhuman abilities – incredible knowledge and the power to heal.  Jesus promised His disciples, “Amen, amen, I say to you, whoever believes in me will do the things that I do, and will do ones than these, because I am going to the Father.”  (John 14:12)  That is what happened in the life of this holy man – John Vianney.  On his own, he could not do much at all – he was quite ordinary.  But by surrendering his life to Jesus, amazing things happened in and through him.

How is God asking you to surrender your life to Jesus?

Do you believe that the Lord wants to work through you to teach and to heal?

The Lord wants to give you every good gift.  Stay close to Him in prayer.

We are on our seminarian retreat – a wonderful time to celebrate our patron saint, St. John Vianney.  Please keep us in prayer and be assured of our prayers for you.

God bless,

Fr. Burke

https://frburke23.wordpress.com

The Spanish translation:

MATEO 14:22-36

En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí.

Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: “¡Es un fantasma!” Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”.

Entonces le dijo Pedro: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. Jesús le contestó: “Ven”. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame, Señor!” Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”

En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.

Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados.

____________________________________________________

Hoy es la fiesta de San Juan María Vianney, el santo patrono de los sacerdotes diocesanos. Este humilde hombre tenía dificultades para ser sacerdote porque tenía dificultades con los académicos, especialmente con Latín. Ningún seminario quería darle la oportunidad, pero el pastor de su parroquia natal creía en Juan María Vianney. Tomó al joven John Vianney bajo su ala y fue su mentor. El pastor luego se dirigió al obispo y le imploró que le diera a Juan una oportunidad. Confiando en este párroco, el obispo le dio a Juan la oportunidad de entrar en el seminario.

Cuando se le dio la oportunidad, él hizo lo mejor, especialmente crecer en santidad diariamente. Ellos no estaban seguros cuando lo ordenaron que iba a ser eficaz, así que lo pusieron en una parroquia rural en Ars, Francia para que no hiciera demasiado daño a la gente.

Comenzó simplemente proporcionando los Sacramentos, enseñando la fe y pasando mucho tiempo en oración. Abrió un orfanato sencillo y él mismo les enseño a los niños el catecismo. Su modelo se convirtió en el modelo para este tipo de orfanatos en toda Francia. Poco a poco el pueblo de Ars comenzó a escuchar a este joven sacerdote. En un momento dado, todos dejaban de trabajar e iban a la iglesia al mediodía para escuchar al P. Vianney enseñar el catecismo desde el púlpito.

Las personas comenzaban a venir a él de cerca y de lejos para ir a la confesión y para dirección espiritual. Hacia el final de su vida, el Padre Vianney pasaría de 16-18 horas al día en el confesionario, debido a la gran demanda. Se le dio el don de conocimiento sobrenatural – conociendo los hechos pasados y futuros. Trabajó con amor, dulzura y alegría, incluso mientras practicaba estricta mortificación de su cuerpo. A menudo él comía una papa al día y dormía en un piso duro de madera.

San Juan María Vianney estaba tan unido a Jesús en la oración que se le dio habilidades sobrehumanas –un increíble conocimiento y el poder de sanar. Jesús prometió a sus discípulos: “En verdad, en verdad les digo que todo el que cree en mí, hará las cosas que hago y hará aún mayores, porque yo voy al Padre.” (Juan 14:12) Eso fue lo que ocurrió en la vida de este hombre santo – Juan Vianney. Por su cuenta, él no podía hacer mucho – él era bastante normal. Pero por entregar su vida a Jesús, cosas asombrosas sucedieron en y a través de él.

¿Cómo Dios te pide que entregues tu vida a Jesús?
¿Crees que el Señor quiere trabajar a través de ti para enseñar y sanar?
El Señor quiere darte toda buena dádiva. Mantente cerca de Él en la oración.

Estamos en nuestro retiro seminarista – un tiempo maravilloso para celebrar a nuestro santo patrono, San Juan María Vianney. Por favor mantéenos en oración y ten la seguridad de nuestras oraciones por ti.

Dios los bendiga,
Padre Burke

https://frburke23.wordpress.com


Responses

  1. Praying for all on retreat that all will be fortified to meet the challenges of the secular part of God’S Kingdom.r reznichek

  2. I like that St Vianni was ordinary and had difficulties and yet his faith was so strong that he accomplished good works and helped so many. St. Vianney, pray for me / us.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: