Posted by: frburke23 | August 26, 2015

Thought for Thursday, August 27 – St. Monica

Matthew 24:42-51

Jesus said to his disciples:
“Stay awake!
For you do not know on which day your Lord will come.
Be sure of this: if the master of the house
had known the hour of night when the thief was coming,
he would have stayed awake
and not let his house be broken into.
So too, you also must be prepared,
for at an hour you do not expect, the Son of Man will come.

“Who, then, is the faithful and prudent servant,
whom the master has put in charge of his household
to distribute to them their food at the proper time?
Blessed is that servant whom his master on his arrival finds doing so.
Amen, I say to you, he will put him in charge of all his property.
But if that wicked servant says to himself, ‘My master is long delayed,’
and begins to beat his fellow servants,
and eat and drink with drunkards,
the servant’s master will come on an unexpected day
and at an unknown hour and will punish him severely
and assign him a place with the hypocrites,
where there will be wailing and grinding of teeth.”

______________________________________________________

Reflecting on this Gospel, I was reminded of a time when I was about 7 years old.  My two older brothers and I were playing in our basement during a summer day while my parents were at work.  My oldest brother was about 14 at the time.  During our game, we heard a banging upstairs.  It was normal for my Dad to come home for lunch to check on us, so I thought it was Dad knocking on the door.  As I began to climb the stairs I looked up and saw a stranger beginning to enter our house through the garage.  I froze in my tracks and all I could say was, “Dad?”

I don’t know who was more scared – me or the stranger.  He quickly ran out of the house and I stood frozen in fear on the stairs for a few minutes.  My brothers finally came to see what was happening and I explained to them that someone had broken into the house.  He had kicked the back door in and that was the banging that we heard.  When I said, “Dad?” he quickly ran away.  So we called our Dad to come home quickly and we all grabbed baseball bats and sat huddled together on the couch until he came home. 

The man had thought that our house was empty when he broke in.  Fortunately I did not startle the man after he was already inside the house.  He could have done something much worse if that had happened.  And for that, I thank God.  I don’t think the man was ever caught that day.

Be sure of this: if the master of the house
had known the hour of night when the thief was coming,
he would have stayed awake
and not let his house be broken into.
So too, you also must be prepared,
for at an hour you do not expect, the Son of Man will come.”

The reason I share my story is that I had no idea when that thief was coming.  In the same way, we don’t know when Jesus will come for us.  He is not a thief, but He may come for us when we least expect Him.  If we are ready, Jesus’ coming will be great delight and we have nothing to fear.  If we are not ready, it will be a time of great panic and distress.

I have celebrated funerals of people much younger than I (I am 48).  Often we feel invincible when we are young.  We think we have plenty of time to get our lives in order.  We delay putting our lives in order thinking that we have plenty of time. You never know when your time will come to meet the Lord face to face.

How do we prepare ourselves for the Lord’s coming?  “Pray without ceasing…” St. Paul tells us (1 Thessalonians 5:17).   St. Monica prayed every day for the conversion of her son (the future St. Augustine).  He was far from the Lord and yet she never gave up on him.  She trusted that with God anything was possible.  Eventually Augustine found the Lord and changed his life completely (more on his story tomorrow).

If the Lord were to come for me today would I be ready?

Do I spend time daily in prayer?

Do I believe that all things are possible with God?

Do I study my faith so as to feed my mind with the things of God?

Does my prayer and study pour forth into loving action?

If we make Jesus Christ the absolute center of our lives in this way, there is no need to be afraid.

Have a great day. 
Fr. Burke

https://frburke23.wordpress.com

Spanish Translation:

Mateo 24:42-51
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.

Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.

Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación”.

______________________________________________

Reflexionando sobre este Evangelio, me acordé de una vez cuando tenía unos 7 años de edad. Mis dos hermanos mayores y yo estábamos jugando en el sótano durante un día de verano, mientras mis padres estaban en el trabajo. Mi hermano mayor tenía cerca de 14 en aquel entonces. Durante nuestro juego, escuchamos unos golpes en el piso de arriba. Era normal que mi papá viniera a casa para el almuerzo para vernos, así que pensé que era papá golpeando la puerta. Cuando comencé a subir las escaleras vi hacia arriba y vi a un extraño comenzando a entrar en nuestra casa por la cochera. Me quedé inmóvil y todo lo que pude decir fue: “¿Papá?”

No sé quién estaba más asustado – yo o el desconocido. Salió corriendo rápidamente de la casa y yo me quedé congelado de miedo en las escaleras durante unos minutos. Mis hermanos finalmente vinieron a ver lo que estaba pasando y yo les explique que alguien había entrado en la casa. Él había pateado la puerta de atrás y ese fue el golpe que escuchamos. Cuando yo dije: “¿Papá?” rápidamente se escapó. Así que llamamos a papá para que volviera a casa rápidamente y todos agarramos bates de béisbol y nos sentamos acurrucados en el sofá hasta que llegó a casa.

El hombre pensó que nuestra casa estaba vacía cuando entró. Afortunadamente yo no asuste al hombre después de que ya estaba dentro de la casa. Él pudo haber hecho algo mucho peor si eso hubiera sucedido. Y por eso, doy gracias a Dios. No creo que el hombre jamás fue capturado ese día.

“Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre”.

La razón por la que comparto mi historia es que no tenía ni idea de cuando ese ladrón había de venir. De la misma manera, no sabemos cuándo Jesús vendrá por nosotros. Él no es un ladrón, pero Él puede venir por nosotros cuando menos lo esperamos. Si estamos preparados, la venida de Jesús será un gran deleite y no tenemos nada que temer. Si no estamos preparados, será un tiempo de gran pánico y angustia.

He celebrado funerales de personas mucho más jóvenes que yo (tengo 48). A menudo nos sentimos invencibles cuando somos jóvenes. Creemos que tenemos mucho tiempo para poner nuestras vidas en orden. Nos demoramos poniendo nuestras vidas en orden pensando que tenemos mucho tiempo. Nunca sabes cuándo llegará tu tiempo de conocer al Señor cara a cara.

¿Cómo nos preparamos para la venida del Señor? “Orar sin cesar…”  San Pablo nos dice (1 Tesalonicenses 5:17). Santa Mónica rezaba todos los días por la conversión de su hijo (el futuro San Agustín). Él estaba lejos del Señor y sin embargo ella nunca renunció a él. Ella confiaba en que con Dios todo era posible. Finalmente Agustín encontró al Señor y le cambió la vida completamente (más sobre su historia mañana).

¿Si el Señor viniera hoy por mí, estaría preparado?
¿Paso tiempo en oración diariamente?
¿Creo que todas las cosas son posibles con Dios?
¿Estudio mi fe con el fin de alimentar mi mente con las cosas de Dios?
¿Mi oración y estudio vierten en acción amorosa?

Si hacemos a Jesucristo el centro absoluto de nuestras vidas de esta manera, no hay necesidad de tener miedo.

Tengan un gran día.
Padre Burke

https://frburke23.wordpress.com


Responses

  1. As we read the news and the attack on innocent people,this message resounds.God Bless

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