Posted by: frburke23 | January 15, 2016

Thought for Friday, 1st Week in Ordinary Time

1 SAMUEL 8:4-7, 10-22A
All the elders of Israel came in a body to Samuel at Ramah
and said to him, “Now that you are old,
and your sons do not follow your example,
appoint a king over us, as other nations have, to judge us.”

Samuel was displeased when they asked for a king to judge them.
He prayed to the LORD, however, who said in answer:
“Grant the people’s every request.
It is not you they reject, they are rejecting me as their king.”

Samuel delivered the message of the LORD in full
to those who were asking him for a king.
He told them:
“The rights of the king who will rule you will be as follows:
He will take your sons and assign them to his chariots and horses,
and they will run before his chariot.
He will also appoint from among them his commanders of groups
of a thousand and of a hundred soldiers.
He will set them to do his plowing and his harvesting,
and to make his implements of war and the equipment of his chariots.
He will use your daughters as ointment makers, as cooks, and as bakers.
He will take the best of your fields, vineyards, and olive groves,
and give them to his officials.
He will tithe your crops and your vineyards,
and give the revenue to his eunuchs and his slaves.
He will take your male and female servants,
as well as your best oxen and your asses,
and use them to do his work.
He will tithe your flocks and you yourselves will become his slaves.
When this takes place,
you will complain against the king whom you have chosen,
but on that day the LORD will not answer you.”

The people, however, refused to listen to Samuel’s warning and said,
“Not so! There must be a king over us.
We too must be like other nations,
with a king to rule us and to lead us in warfare
and fight our battles.”
When Samuel had listened to all the people had to say,
he repeated it to the LORD, who then said to him,
“Grant their request and appoint a king to rule them.”
———————————————————————
Even though over two thousand years have passed, some things like human nature never change. As we continue to read from the first book of Samuel, we hear how the Israelites wanted a king like the other countries. They were not satisfied with God as their king. Despite Samuel’s warnings to them that earthly kings would use them and their families for their own pleasures, the people still demanded a king. And God gave them what they wanted.

God never takes away our free will. He desires to give us the best of everything, especially when we make Him our King, our Lord and our Savior. However, God allows us to choose. So often we choose other people and things as our Lord, including power, wealth, honor, pleasure, our spouse, our best friend, our work, sports, etc. The list goes on and on.

Baseball used to be my Lord. My life depended on how well I did on the baseball field. At other times, I have placed my friends before the Lord. At other times, my work is my king. The Latin word “dominus” means lord. Our word “dominate” comes from this word. We can ask ourselves, “Who or what dominates my life? Who or what have I placed at the center of my life?”

When Jesus is not our Lord, there is no stability in our lives. When our hearts are filled with other people or things, there is no place for Jesus. Even our spouse or best friend cannot fulfill the deepest desires of our hearts. Neither human beings nor things can ever satisfy our infinite longing for God.

When we are hungry we eat. If we ate junk food every time we were hungry our body would fall apart eventually. The same is true in the spiritual life. Our soul tells us it is hungry for God when we experience loneliness or a deep longing. If we do not feed our souls with the things of God like prayer, the Sacraments, and the Scriptures, and instead we give our souls spiritual junk food, eventually it will fall apart.

What or whom do I turn to when I am lonely or have a deep longing? I used to dull the pain of loneliness by watching a game on TV or going to see a friend. These things can be very good – but they are not what my soul is seeking. My soul is telling me that it is looking for God. So now I go to the chapel and pray and the Lord gives me peace. And THEN my relationships are better. THEN sporting events are more enjoyable because they don’t determine my happiness. THEN my priorities are placed in right order.

The things of this world are never going to satisfy us. We were made by God and for God. Put God at the center of your life and watch what happens!

Who or what is your Lord?
Who or what dominates your life?
What or whom do you turn to when you are lonely?
Have you asked Jesus to be the King of your heart?

God bless,
Fr. Burke

Here is the Spanish translation:

1 SAMUEL 8:4-7, 10-22A
Todos los ancianos de Israel fueron a Samuel en Ramá
y le dijeron: “Ahora que eres viejo,
y tus hijos no siguen tu ejemplo,
nombra un rey sobre nosotros, como las otras naciones, que nos juzgue. ”
Samuel se disgustó cuando pidieron un rey para juzgarlos.
Él oró al SEÑOR, sin embargo, quien respondió:
“Concede a la gente todas las solicitudes.
No es a ti a quien rechazan, ellos me están rechazando como su rey”.
Samuel entregó el mensaje del SEÑOR en su totalidad
a aquellos que le pedían por un rey.
Él les dijo:
” Los derechos del rey que los gobernará serán los siguientes:
El tomará sus hijos, y los asignara a sus carruajes y caballos,
y van a correr delante de su carruaje.
También nombrará de entre ellos a sus comandantes de grupos
de mil y de cien soldados.
Él los pondrá a hacer su arado y su cosecha,
y a que hagan sus implementos de guerra y el equipo de sus carruajes.
Él usará sus hijas como fabricantes de pomada, como cocineras y como panaderas.
Él tomará lo mejor de sus campos, viñedos y olivares,
y se los dará a sus funcionarios.
Él va a diezmar sus cultivos y sus viñedos,
y dará los ingresos a sus eunucos y sus esclavos.
Él tomará sus siervos y siervas,
así como sus mejores bueyes y sus asnos,
y los utilizara para hacer su trabajo.
Él va a diezmar sus rebaños y ustedes mismos serán sus esclavos.
Cuando esto tome lugar,
ustedes se quejaran contra el rey a quien han elegido,
pero ese día el SEÑOR no les contestará”.
El pueblo, sin embargo, se negaron a escuchar la advertencia de Samuel, y dijeron:
“¡No es así! Tiene que haber un rey sobre nosotros.
También nosotros debemos ser como las otras naciones,
con un rey que nos gobierne y nos guíe en la guerra
y luche nuestras batallas. ”
Cuando Samuel había escuchado todo lo que la gente tenía que decir,
Él se lo repitió al SEÑOR, quien luego le dijo:
“Concede su solicitud y nombra a un rey para gobernarlos.”
==============================
A pesar de que han pasado más de dos mil años, algunas cosas como la naturaleza humana nunca cambia. A medida que continuamos leyendo desde el primer libro de Samuel, escuchamos cómo los israelitas querían un rey como los demás países. Ellos no estaban satisfechos con Dios como su rey. A pesar de las advertencias de Samuel de que reyes terrenales los usarían a ellos y a sus familias para sus propios placeres, la gente todavía exigía un rey. Y Dios les dio lo que querían.

Dios nunca nos quita nuestro libre albedrío. Él desea darnos lo mejor de todo, especialmente cuando lo hacemos nuestro Rey, nuestro Señor y nuestro Salvador. Sin embargo, Dios nos deja elegir. Muy a menudo elegimos a otras personas y cosas como nuestro Señor, incluyendo el poder, riqueza, honor, placer, nuestro cónyuge, nuestro mejor amigo, nuestro trabajo, deportes, etc. La lista sigue y sigue.

El béisbol solía ser mi Señor. Mi vida dependía de lo bien que hacía en el campo de béisbol. En otras ocasiones, ponía a mis amigos antes que al Señor. En otras ocasiones, mi trabajo era mi rey. La palabra latina “dominus” significa señor. Nuestra palabra “dominar” viene de esta palabra. Podemos preguntarnos, ¿Quién o qué domina mi vida? ¿A quién o qué he colocado en el centro de mi vida?

Cuando Jesús no es nuestro Señor, no hay estabilidad en nuestras vidas. Cuando nuestros corazones están llenos con otras personas o cosas, no hay lugar para Jesús. Incluso nuestro cónyuge o mejor amigo no pueden cumplir los deseos más profundos de nuestros corazones. Ni los seres humanos, ni las cosas nunca pueden satisfacer nuestro anhelo infinito por Dios.

Cuando tenemos hambre comemos. Si comimos comida chatarra cada vez que teníamos hambre, eventualmente nuestro cuerpo se vendría abajo. Lo mismo ocurre en la vida espiritual. Nuestra alma nos dice que tiene hambre de Dios cuando experimentamos la soledad oun anhelo profundo. Si no alimentamos nuestras almas con las cosas de Dios como la oración, los Sacramentos y las Escrituras, y en su lugarle damos a nuestras almas comida chatarra espiritual, eventualmente se vendrá abajo.

¿A qué o a quién recurro cuando me siento solo o tengo un profundo anhelo? Yo solía aliviar el dolor de la soledad viendo un partido en la televisión o yendo a ver a un amigo. Estas cosas pueden ser muy buenas – pero no son lo que mi alma está buscando. Mi alma me dice que está buscando a Dios. Así que ahora voy a la capilla a orar y el Señor me da paz. Y ENTONCES mis relaciones son mejores. ENTONCES los eventos deportivos son más agradables porque no determinan mi felicidad. ENTONCES mis prioridades se ponen en el orden correcto.

Las cosas de este mundo nunca nos van a satisfacer. Fuimos hechos por Dios y para Dios. ¡Pon a Dios en el centro de tu vida y ve lo que pasa!

¿Quién o qué es tu Señor?
¿Quién o qué domina tu vida?
¿A qué o a quién recurres cuando estas solo?
¿Le has pedido a Jesús que sea el Rey de tu corazón?

Dios te bendiga,
Padre Burke


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