Posted by: frburke23 | January 28, 2016

Thought for Thursday, 3rd Week in Ordinary Time

MARK 4:21-25
Jesus said to his disciples,
“Is a lamp brought in to be placed under a bushel basket
or under a bed,
and not to be placed on a lampstand?
For there is nothing hidden except to be made visible;
nothing is secret except to come to light.
Anyone who has ears to hear ought to hear.”
He also told them, “Take care what you hear.
The measure with which you measure will be measured out to you,
and still more will be given to you.
To the one who has, more will be given;
from the one who has not, even what he has will be taken away.”
===========================
Jesus came to us as the Light of the World. His desire is to light the world on fire with His love, grace and mercy. When we fall in love with Jesus and we spend time with Him in prayer, when we get to know Him through studying the Scriptures, our hearts are transformed from the inside out. When we grow in holiness, into the image and likeness of Jesus, people are attracted to the light of Christ within us.
 
When we are in love people know it. They can see the light in our eyes when we have fallen in love. And we want to tell the world about the person that we love. Is this true with my relationship with Jesus?
 
Can others see the light of Christ in me?
Am I investing in my relationship with the Lord in the same way that I invest in other important relationships in my life?
Is Christ’s light within me shining brightly or is it hidden under a bushel basket?
 
In the second part of this gospel passage, Jesus tells us that we will receive in the measure that we measure out to others. So if we share Christ’s light, love and mercy with others, it will be poured back to us.
 
This is the paradox of the Christian life – if we want to save our life, we are called to give it away. When we exercise, we expend energy. One would think that we should be exhausted for the rest of the day after working out. However, when I exercise I have abundant energy to carry me throughout the day. In the same way, when we love others abundantly, we do not run out of love. The Lord pours it back to us in abundance. And when we are selfish with our love, we find ourselves isolated and lonely.
 
Am I generous with Christ’s love and mercy to others?
Or am I stingy with Christ’s love?
 
We can never outdo God in generosity. But I dare you to try! Give yourself completely to God in prayer and study. We have to first receive His love and grace. Then generously pour out His love to those around you. Then watch what happens. Get ready to receive grace and blessings in abundance!
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
MARCOS 4:21-25
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “¿Acaso se enciende una vela para meterla debajo de una olla o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Porque si algo está escondido, es para que se descubra; y si algo se ha ocultado, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga”.
 
Siguió hablándoles y les dijo: “Pongan atención a lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con creces. Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará”.
==========================
Jesús vino a nosotros como la Luz del Mundo. Su deseo es encender al mundo en fuego, con Su amor, gracia y misericordia. Cuando nos enamoramos de Jesús y pasamos tiempo con Él en oración, cuando lleguemos a conocerlo a través del estudio de las Escrituras, nuestros corazones son transformados desde adentro hacia afuera. Cuando crecemos en santidad, a la imagen y semejanza de Jesús, las personas son atraídas por la luz de Cristo dentro de nosotros.
 
Cuando estamos enamorados la gente lo sabe. Pueden ver la luz en nuestros ojos cuando nos hemos enamorado. Y queremos decirle al mundo acerca de la persona que amamos. ¿Es así con mi relación con Jesús?
 
¿Pueden los demás ver la luz de Cristo en mí?
¿Estoy invirtiendo en mi relación con el Señor de la misma manera que invierto en otras relaciones importantes en mi vida?
¿Está la luz de Cristo dentro de mí brillando o está oculta bajo el celemín?
 
En la segunda parte de este pasaje del evangelio, Jesús nos dice que vamos a recibir en la medida que medimos a otros. Así que, si compartimos la luz, el amor y la misericordia de Cristo con otros, será vertido de nuevo a nosotros.
 
Esta es la paradoja de la vida cristiana – si queremos salvar nuestra vida, estamos llamados a darla. Cuando hacemos ejercicio, gastamos energía. Uno podría pensar que deberíamos estar agotados el resto del día después de hacer ejercicio. Sin embargo, cuando hago ejercicio tengo abundante energía para cargarme todo el día. De la misma manera, cuando amamos a los demás abundantemente, no se nos acaba el amor. El Señor lo vierte de nuevo a nosotros en abundancia. Y cuando somos egoístas con nuestro amor, nos encontramos aislados y solos.
 
¿Soy generoso con el amor y la misericordia de Cristo con los demás?
O ¿soy tacaño con el amor de Cristo?
 
Nunca podremos superar a Dios en generosidad. ¡Pero te reto a que lo intentes! Entrégate completamente a Dios en la oración y el estudio. Primero tenemos que recibir Su amor y gracia. Luego, vierte generosamente Su amor a los que te rodean. Luego ve lo que pasa. ¡Prepárate para recibir gracia y bendiciones en abundancia!
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke

Responses

  1. Thank you for your daily words of encouragement you are a good example of shining light. God bless


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: