Posted by: frburke23 | April 14, 2016

Thought for Thursday, 3rd Week of Easter

ACTS OF THE APOSTLES 8:26-40
The angel of the Lord spoke to Philip,
“Get up and head south on the road
that goes down from Jerusalem to Gaza, the desert route.”
So he got up and set out.
Now there was an Ethiopian eunuch,
a court official of the Candace,
that is, the queen of the Ethiopians,
in charge of her entire treasury,
who had come to Jerusalem to worship, and was returning home.
Seated in his chariot, he was reading the prophet Isaiah.
The Spirit said to Philip,
“Go and join up with that chariot.”
Philip ran up and heard him reading Isaiah the prophet and said,
“Do you understand what you are reading?”
He replied,
“How can I, unless someone instructs me?”
So he invited Philip to get in and sit with him.
This was the Scripture passage he was reading:
 
Like a sheep he was led to the slaughter,
and as a lamb before its shearer is silent,
so he opened not his mouth.
In his humiliation justice was denied him.
Who will tell of his posterity?
For his life is taken from the earth.
 
Then the eunuch said to Philip in reply,
“I beg you, about whom is the prophet saying this?
About himself, or about someone else?”
Then Philip opened his mouth and, beginning with this Scripture passage,
he proclaimed Jesus to him.
As they traveled along the road
they came to some water,
and the eunuch said, “Look, there is water.
What is to prevent my being baptized?”
Then he ordered the chariot to stop,
and Philip and the eunuch both went down into the water,
and he baptized him.
When they came out of the water,
the Spirit of the Lord snatched Philip away,
and the eunuch saw him no more,
but continued on his way rejoicing.
Philip came to Azotus, and went about proclaiming the good news
to all the towns until he reached Caesarea.
=============================
The first thing that strikes me about Philip is that he was listening to the angel of the Lord. We take this for granted, but think about it. The angel of the Lord spoke to Philip! And I believe that God speaks to each of us in many ways throughout our day. Philip was probably praying and opened his heart to God’s promptings. How in tune are we to the voice of the Lord? Do I spend time regularly in prayer to attune my heart to the voice of God within me? This Sunday we will hear about Jesus as the Good Shepherd. He knows His sheep, but do we know Him? Sheep get to know the voice of their shepherd by spending time with them. Their ears are acutely attuned to the voice of their shepherd. Attuning the ears of our soul to the voice of God doesn’t happen by accident, but it takes practice, discipline and an open heart. It requires regular daily prayer.
 
Secondly, Philip knew his faith. He knew Jesus and was ready to speak to anyone about Him. He was ready to open up the Scriptures to this eunuch. Do I know Jesus personally? Do I know the Scriptures well enough to explain them to people who don’t know Jesus? Do I know my faith? Am I ready to give a reason for my joy? Again, this doesn’t happen by chance, but it takes hard work, time and study.
 
Finally, Philip brought this eunuch the saving waters of baptism and made him a child of the loving Father. Philip cared about the eternal soul of this person so much that he wanted him to be saved in Jesus Christ. Is that the driving force in my life? Am I so enthusiastic (which means “full of God”) that I can’t wait to share my faith so that others know Jesus Christ? This life is not about us. We are put on this earth to get to heaven and to help other get there as well. Therefore, it is my responsibility to lead my family to Jesus. If I’m married, my purpose is to get my spouse and children to heaven. If I’m a priest, my purpose is get my spouse (the Church) and my children (everyone) to heaven. The same is true for religious and single people as well. Every vocation is given to us with the end to get ourselves and others to heaven.
 
These are the three key elements to the Christian life – prayer, study and action. How am I doing in these areas?
 
Blessings,
Fr. Burke
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Here is the Spanish translation:
 
HECHOS DE LOS APOSTOLES 8:26-40
El ángel del Señor le habló a Felipe,
“Levántate y dirígete al sur por el camino
que baja de Jerusalén a Gaza, la ruta del desierto”.
Así que se levantó y partió.
Ahora bien, había un eunuco etíope,
un oficial de corte de la Candace,
es decir, la reina de los etíopes,
a cargo de todo su tesoro,
quien había ido a Jerusalén para adorar, y regresaba a casa.
Sentado en su carruaje, estaba leyendo el profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
“Ve y únete con ese carruaje.”
Felipe se acercó y lo escucho leer el profeta Isaías, y dijo:
“¿Comprendes lo que estás leyendo?”
Él respondió:
“¿Cómo puedo, al menos que alguien me instruya?”
Así que invito a Felipe que entrara y se sentara con él.
Este fue el pasaje de la Escritura que estaba leyendo:
Como oveja fue llevado al matadero,
y como cordero ante su esquilador está en silencio,
así él no abrió la boca.
En su humillación le fue negada la justicia.
¿Quién dirá de su posteridad?
Porque su vida es quitada de la tierra.
Entonces el eunuco le dijo a Felipe:
“Te lo ruego, ¿De quién dice esto el profeta?
¿De sí mismo, o de alguien más? “
Luego Felipe abrió su boca y, comenzando con este pasaje de la Escritura,
le proclamó a Jesús.
Mientras viajaban a lo largo del camino
llegaron a cierta agua,
y el eunuco dijo: “Mira, hay agua.
¿Qué impide que yo sea bautizado?”
Luego ordenó parar el carruaje,
y Felipe y el eunuco ambos bajaron al agua,
y lo bautizó.
Cuando salieron del agua,
el Espíritu del Señor arrebató a Felipe,
y el eunuco no lo vio más,
pero seguía gozoso su camino.
Felipe llegó a Azoto, y anduvo proclamando la buena noticia
a todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.
========================
Lo primero que me llama la atención de Felipe es que él estaba escuchando al ángel del Señor. Damos esto por hecho, pero piensa en ello. ¡El ángel del Señor le habló a Felipe! Y yo creo que Dios le habla a cada uno de nosotros de muchas maneras a lo largo de nuestro día. Felipe probablemente estaba rezando y abrió su corazón a los susurros de Dios. ¿Cómo estamos en sintonía a la voz del Señor? ¿Dedico tiempo regularmente en oración para sintonizar mi corazón a la voz de Dios dentro de mí? Este domingo vamos a oír sobre Jesús como el Buen Pastor. Él conoce a sus ovejas, pero ¿Lo conocemos? Las ovejas llegan a conocer la voz de su pastor pasando tiempo con ellos. Sus oídos están agudamente en sintonía a la voz de su pastor. Sintonizar los oídos de nuestra alma a la voz de Dios no sucede por accidente, pero toma práctica, disciplina y un corazón abierto. Requiere de oración diaria regular.
 
En segundo lugar, Felipe conocía su fe. Él conocía a Jesús y estaba listo para hablar con cualquier persona acerca de Él. Estaba listo para abrir las Escrituras a este eunuco. ¿Conozco personalmente a Jesús? ¿Conozco las Escrituras lo suficientemente bien para explicárselas a las personas que no conocen a Jesús? ¿Conozco mi fe? ¿Estoy listo para dar una razón de mi alegría? De nuevo, esto no ocurre por casualidad, pero toma trabajo duro, tiempo y estudio.
 
Finalmente, Felipe trajo a este eunuco las aguas salvadoras del bautismo y lo hizo un hijo del Padre amoroso. Felipe se preocupó por el alma eterna de esta persona tanto que él quería que se salvara en Jesucristo. ¿Es esa la fuerza motriz en mi vida? ¿Estoy tan entusiasmado (que significa “lleno de Dios”) que no puedo esperar de compartir mi fe para que otros conozcan a Jesucristo? Esta vida no es acerca de nosotros. Estamos en esta tierra para llegar al cielo y para ayudar a otros llegar allí también. Por lo tanto, es mi responsabilidad de llevar a mi familia a Jesús. Si estoy casado, mi propósito es llevar a mi cónyuge e hijos al cielo. Si soy un sacerdote, mi propósito es llevar a mi cónyuge (la Iglesia) y mis hijos (todos) al cielo. Lo mismo es cierto para las personas religiosas y solteras también. Toda vocación nos es dada con el fin de llevar a nosotros mismos y a otros al cielo.
 
Estos son los tres elementos clave para la vida cristiana – oración, estudio y acción. ¿Cómo lo estoy haciendo en estas áreas?
 
Bendiciones,
Fr. Burke
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