Posted by: frburke23 | April 28, 2016

Thought for Thursday, 5th Week of Easter

ACTS OF THE APOSTLES 15:7-21
After much debate had taken place,
Peter got up and said to the Apostles and the presbyters,
“My brothers, you are well aware that from early days
God made his choice among you that through my mouth
the Gentiles would hear the word of the Gospel and believe.
And God, who knows the heart,
bore witness by granting them the Holy Spirit
just as he did us.
He made no distinction between us and them,
for by faith he purified their hearts.
Why, then, are you now putting God to the test
by placing on the shoulders of the disciples
a yoke that neither our ancestors nor we have been able to bear?
On the contrary, we believe that we are saved
through the grace of the Lord Jesus, in the same way as they.”
The whole assembly fell silent,
and they listened
while Paul and Barnabas described the signs and wonders
God had worked among the Gentiles through them.
After they had fallen silent, James responded,
“My brothers, listen to me.
Symeon has described how God first concerned himself
with acquiring from among the Gentiles a people for his name.
The words of the prophets agree with this, as is written:
After this I shall return
and rebuild the fallen hut of David;
from its ruins I shall rebuild it
and raise it up again,
so that the rest of humanity may seek out the Lord,
even all the Gentiles on whom my name is invoked.
Thus says the Lord who accomplishes these things,
known from of old.
It is my judgment, therefore,
that we ought to stop troubling the Gentiles who turn to God,
but tell them by letter to avoid pollution from idols,
unlawful marriage, the meat of strangled animals, and blood.
For Moses, for generations now,
has had those who proclaim him in every town,
as he has been read in the synagogues every sabbath.”
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We continue listening to the first Vatican Council as Peter addresses the early apostles. They were debating whether or not the Gentile converts should be circumcised. Peter tells them that God makes no distinction between Jew and Gentile. God has granted them the Holy Spirit and purified their hearts so there was no need that they should be circumcised. Then Paul and Barnabas shared stories of “the signs and wonders God had worked among the Gentiles through them.”
This was a critical meeting that the Holy Spirit guided in the early Church. Jesus had come to save every human being without distinction – rich or poor, Jew or Gentile, man or woman, etc. All are called into a deep relationship with Jesus and to live with Him forever in heaven.
So they decided not to have the new converts be circumcised, but they did ask them to refrain from the “pollution from idols, unlawful marriage, the meat of strangled animals, and blood.” In other words, they did not lay heavy burdens on them, but at the same time there were rules they should follow.
Sometimes in the Church today people think that there are too many rules. It is true that “we are saved through the grace of our Lord Jesus,” but the Church has had to offer rules and laws to keep us along the path of the Lord. For example, God gave us the Ten Commandments to protect us because He loves us. The Church, continuously guided by the Holy Spirit, gives us laws to protect us because God loves us.
Reflect in your own lives – when you have followed the ways of the Lord, what do you feel? Peace, freedom and joy often follow. However, when we follow our own selfish ways of sin, it leads to sadness, frustration and bondage to sin.
You and I are fortunate recipients of this first Vatican Council. The same Holy Spirit that worked in the lives of the early Christians is working in our lives today. And when our lives have been transformed by the Spirit, we want to follow the ways of the Lord. His laws are not a burden at all.
For example, when two people fall in love and get married, there are expectations placed on them. They are expected to be faithful to one another for the rest of their lives. That can seem burdensome if there is no love. However, when there is love both parties want to be faithful and the “rule” or “vow” is not heavy at all. It is a joy to fulfill that vow.
How do I view the “rules” and “laws” of the Church?
Has my life been transformed by the Holy Spirit?
Have a blessed day!
Fr. Burke
Spanish translation:
HECHOS DE LOS APOSTOLES 15:7-21
Por aquellos días, después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
“Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me eligió entre ustedes para que los paganos oyeran, por mi medio, las palabras del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.
¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros creemos que nos salvaremos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos”.
Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
“Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo. Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito: Después de estos sucesos volveré y reconstruiré de nuevo la casa de David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas y la reedificaré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.
Por lo cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si alguien se extraña, Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas”.
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Continuamos escuchando el primer Consejo Vaticano mientras Pedro se dirige a los primeros apóstoles. Estaban debatiendo si deben o no los paganos convertidos ser circuncidados. Pedro les dice que Dios no hace distinción entre Judío y pagano. Dios les ha concedido el Espíritu Santo y purificado sus corazones así que no había necesidad de que debieran ser circuncidados. Luego Pablo y Bernabé compartieron historias de “las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo.”
Esta fue una reunión crítica que el Espíritu Santo guió en la Iglesia primitiva. Jesús había venido a salvar a cada ser humano sin distinción – rico o pobre, Judío o pagano, hombre o mujer, etc. Todos están llamados a una relación profunda con Jesús y a vivir con Él para siempre en el cielo.
Así que decidieron que los nuevos convertidos no fueran circuncisos, pero les pidieron que se abstengan de la”fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados.” En otras palabras, no pusieron cargas pesadas sobre ellos, pero al mismo tiempo había reglas que debían seguir.
A veces, en la Iglesia de hoy en día la gente piensa que hay demasiadas reglas. Es cierto que “somos salvados por la gracia de nuestro Señor Jesús,” pero la Iglesia ha tenido que ofrecer reglas y leyes para mantenernos a lo largo del camino del Señor. Por ejemplo, Dios nos dio los Diez Mandamientos para protegernos porque nos ama. La Iglesia, guiada continuamente por el Espíritu Santo, nos da leyes para protegernos porque Dios nos ama.
Reflejen en sus propias vidas – cuando han seguido los caminos del Señor, ¿qué sienten? La paz, la libertad y la alegría a menudo siguen. Sin embargo, cuando seguimos nuestros propios caminos egoístas de pecado, llevan a la tristeza, a la frustración y a la esclavitud del pecado.
Ustedes y yo somos destinatarios afortunados de este primer Consejo Vaticano. El mismo Espíritu Santo que trabajó en las vidas de los primeros cristianos está trabajando en nuestras vidas hoy en día. Y cuando nuestras vidas han sido transformadas por el Espíritu, queremos seguir los caminos del Señor. Sus leyes no son una carga en absoluto.
Por ejemplo, cuando dos personas se enamoran y se casan, hay expectativas puestas en ellos. Se les espera que sean fieles el uno al otro para el resto de sus vidas. Eso puede parecer una carga si no hay amor. Sin embargo, cuando hay amor, ambas partes quieren ser fieles y la “regla” o “voto” no es pesado en absoluto. Es una alegría cumplir ese voto.
¿Cómo veo las “reglas” y “leyes” de la Iglesia?
¿Mi vida ha sido transformada por el Espíritu Santo?
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke

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