Posted by: frburke23 | May 4, 2016

Thought for Wednesday, 6th Week of Easter

Acts of the Apostles 17:15, 22—18:1
 
After Paul’s escorts had taken him to Athens,
they came away with instructions for Silas and Timothy
to join him as soon as possible.
 
Then Paul stood up at the Areopagus and said:
“You Athenians, I see that in every respect
you are very religious.
For as I walked around looking carefully at your shrines,
I even discovered an altar inscribed, ‘To an Unknown God.’
What therefore you unknowingly worship, I proclaim to you.
The God who made the world and all that is in it,
the Lord of heaven and earth,
does not dwell in sanctuaries made by human hands,
nor is he served by human hands because he needs anything.
Rather it is he who gives to everyone life and breath and everything.
He made from one the whole human race
to dwell on the entire surface of the earth,
and he fixed the ordered seasons and the boundaries of their regions,
so that people might seek God,
even perhaps grope for him and find him,
though indeed he is not far from any one of us.
For ‘In him we live and move and have our being,’
as even some of your poets have said,
‘For we too are his offspring.’
Since therefore we are the offspring of God,
we ought not to think that the divinity is like an image
fashioned from gold, silver, or stone by human art and imagination.
God has overlooked the times of ignorance,
but now he demands that all people everywhere repent
because he has established a day on which he will ‘judge the world
with justice’ through a man he has appointed,
and he has provided confirmation for all
by raising him from the dead.”
 
When they heard about resurrection of the dead,
some began to scoff, but others said,
“We should like to hear you on this some other time.”
And so Paul left them.
But some did join him, and became believers.
Among them were Dionysius,
a member of the Court of the Areopagus,
a woman named Damaris, and others with them.
 
After this he left Athens and went to Corinth.
======================
There is an irony in the reading today. St. Paul has been walking through Athens, observing how the Greeks had erected shrines to many different gods. They tried to cover all of their options by labeling an altar “To an Unknown God”. I can only guess that they didn’t want to miss a god, so this was their “catch-all” altar. They wanted to cover all of their bases.
 
As St. Paul begins to preach he tells them that this “unknown god” that they are worshipping is actually the God of the universe, the One who created everything. Not only did God create the universe, but He created us, and He is very near to us. This kind of preaching must have sounded crazy to the pagans.
 
Paul goes on to say that this God is so very close to us. “In him we live and move and have our being.” This is not a distant God, but one who is intimately involved in every aspect of my life. St. Paul writes, “It is not I who live, but Christ who lives in me.” (Galatians 2:20) God is not a molten image, but a living PERSON who wants a deep relationship with each one of us.
 
Paul says that God has overlooked our ignorance from times past, but now it is time to take notice and repent from our sins. We have come to know Jesus and we must make a decision to follow Him or not. Now is the time to believe and change our lives. This Jesus rose from the dead to destroy sin and death. Paul cared about the eternal souls of each person he encountered and he desired them to be saved and to live with Jesus forever. Some joined Paul; some walked away.
 
What is my response? The living, loving God is speaking to your heart today. “Come follow me,” Jesus says. Where do I need conversion? What do I need to change in my life? What keeps me from saying YES with my whole being? Paul says that justice and judgment are coming. Sometimes we forget that we will come face to face with Jesus one day.
 
Jesus wants all to be saved. The choice is up to us. Jesus didn’t come to condemn us. Jesus meets us where we are, loves us, and then calls us to conversion. But we condemn ourselves if we do not accept His love, repent and change our ways. If we do allow the Lord to change us, He gives us love, joy and peace that this world cannot give.
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Hechos de los Apóstoles 17,15-16, 22—18:1
En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
 
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el Areópago y dijo:
 
“Atenienses: Por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos, encontré un altar con esta inscripción: ‘Al Dios desconocido’. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
 
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
 
De un solo hombre sacó todo el género humano para que habitara toda la tierra, determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, ya que en él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: ‘Somos de su mismo linaje’.
 
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por él, y ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos’’.
 
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: “De esto te oiremos hablar en otra ocasión”. Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.
=========================
Hay una ironía en la lectura de hoy. San Pablo ha estado caminando por Atenas, la observación de cómo los griegos habían erigido santuarios a muchos dioses diferentes. Trataron de cubrir todas sus opciones etiquetando un altar “A un Dios Desconocido”. Sólo puedo imaginar que no querían perderse un dios, así que este era su altar “captura todo”. Ellos querían cubrir todas sus bases.
 
Mientras San Pablo comienza a predicar, les dice que este “dios desconocido” al que están adorando es en realidad el Dios del universo, el que creó todo. No sólo Dios creó el universo, pero Él nos creó, y Él está muy cerca de nosotros. Este tipo de predicación debió haber sonado una locura para los paganos.
 
Pablo sigue para decir que este Dios está muy cerca de nosotros. “En él vivimos, nos movemos y somos.” Este no es un Dios lejano, pero uno que está íntimamente involucrado en cada aspecto de mi vida. San Pablo escribe: “No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí.” (Gálatas 2:20) Dios no es una imagen fundida, sino una PERSONA viviente que quiere una relación profunda con cada uno de nosotros.
 
Pablo dice que Dios ha pasado por alto nuestra ignorancia de tiempos pasados, pero ahora es el momento de prestar atención y arrepentirnos de nuestros pecados. Hemos llegado a conocer a Jesús y debemos tomar una decisión de si seguirlo o no. Ahora es el momento de creer y cambiar nuestras vidas. Este Jesús resucitó de entre los muertos para destruir el pecado y la muerte. Pablo se preocupaba por las almas eternas de cada persona que se encontraba y les deseaba que fueran salvos y que vivieran con Jesús para siempre. Algunos se unieron a Pablo; algunos se alejaron.
 
¿Cuál es mi respuesta? El Dios de amor que vive le está hablando a tu corazón hoy. “Ven y sígueme”, dice Jesús. ¿Dónde necesito conversión? ¿Qué necesito cambiar en mi vida? ¿Qué me impide decir SI con todo mi ser? Pablo dice que ya viene la justicia y el juicio. A veces nos olvidamos de que un día vamos a estar cara a cara con Jesús.
 
Jesús quiere que todos se salven. La elección depende de nosotros. Jesús no vino para condenarnos. Jesús nos encuentra donde estamos, nos ama, y luego nos llama a la conversión. Pero nos condenamos nosotros mismos si no aceptamos Su amor, nos arrepentimos y cambiamos nuestras formas. Si permitimos que el Señor nos cambie, Él nos da amor, alegría y paz que este mundo no puede dar.
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: