Posted by: frburke23 | May 25, 2016

Thought for Wednesday, 8th Week in Ordinary Time

1 PETER 1:18-25
Beloved:
Realize that you were ransomed from your futile conduct,
handed on by your ancestors,
not with perishable things like silver or gold
but with the precious Blood of Christ
as of a spotless unblemished Lamb.
He was known before the foundation of the world
but revealed in the final time for you,
who through him believe in God
who raised him from the dead and gave him glory,
so that your faith and hope are in God.
 
Since you have purified yourselves
by obedience to the truth for sincere brotherly love,
love one another intensely from a pure heart.
You have been born anew,
not from perishable but from imperishable seed,
through the living and abiding word of God, for:
 
“All flesh is like grass,
and all its glory like the flower of the field;
the grass withers,
and the flower wilts;
but the word of the Lord remains forever.”
This is the word that has been proclaimed to you.
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The line that caught my attention as I prayed with this Scripture is “love one another intensely from a pure heart.” I began to think what it means to love intensely. As I gazed at the crucifix I had my answer. Jesus showed us what it means to love intensely – on purpose, intentionally and with passion.
 
We cannot love intensely until we first have allowed ourselves to be loved by Jesus intensely. Spend time each day reflecting on how much God loves you as His beloved daughter/son. Let His words of love penetrate your heart. Contemplate the extent of His love for you by dying on the cross.
 
Once we receive this type of love we can then give it away. How many of us love intensely – on purpose, intentionally and with passion? And how many of us just wander through life without passion, without deep friendships, with no purpose or mission in life?
 
My life has been incredibly enriched when I have let my walls down, been vulnerable and allowed myself to love and be loved. It is scary to let those walls down because we can get hurt. Jesus knows what that pain is like to love unconditionally and be rejected. And yet He continued to love. I have been hurt and I imagine you have been hurt also. But the Lord will never hurt us. Go to Him, let Him love you and keep loving others.
 
What does it look like for us to love intensely? Be intentional with your relationships. Just as we should give the Lord time throughout each day, spend quality time each day with people that you love. Talk about things that matter. Go beyond sports and weather and talk about the things that are going on in your life. Share your joys and sorrows, dreams and plans. Seek opportunities to serve your friends. Practice laying aside your own desires and seeking the good of your friends. Ironically if everyone sought the good of their friends, our own needs would be met along the way, and the bonds of friendship would grow so deep.
 
In the Gospel today, James and John were seeking their own benefit by desiring the seats at the right and left of Jesus. They were focused on themselves. However, Jesus’ death and resurrection changed their hearts and moved them from selfishness to selflessness. They went on to love so intensely that they gave their lives for Christ. May that same movement happen in each of our lives as well.
 
Do I allow the love of God to enter my heart so that I know I am His beloved son/daughter?
Do I love others intensely – on purpose, intentionally and with passion?
Am I a selfish or selfless person?
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
1 PEDRO 1:18-25
Hermanos: Bien saben ustedes que, de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
 
Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal, sino inmortal, por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto, todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba: se seca la hierba y cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésa es la palabra que se les ha anunciado.
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La línea que me llamó la atención mientras oraba con esta Escritura es “ámense los unos a los otros de corazón e intensamente.” Comencé a pensar en lo que significa amar intensamente. Mientras miraba el crucifijo tuve mi respuesta. Jesús nos mostró lo que significa amar intensamente – a propósito, intencionalmente y con pasión.
 
No podemos amar intensamente hasta que primero nos hallamos permitido ser amados intensamente por Jesús. Pasa tiempo cada día reflexionando sobre lo mucho que Dios te ama como Su hija / hijo amado. Deja que Sus palabras de amor penetren tu corazón. Contempla la magnitud de Su amor por ti al morir en la cruz.
 
Una vez que recibimos este tipo de amor entonces podemos darlo. ¿Cuántos de nosotros amamos intensamente – a propósito, intencionalmente y con pasión? ¿Y cuantos de nosotros simplemente paseamos por la vida sin pasión, sin amistades profundas, sin ningún propósito o misión en la vida?
 
Mi vida ha sido muy enriquecida cuando he dejado mis paredes abajo, cuando he sido vulnerable y cuando me he permitido a amar y ser amado. Da miedo dejar esas paredes abajo porque podemos ser lastimados. Jesús sabe cómo es ese dolor de amar incondicionalmente y ser rechazado. Y sin embargo, Él continuó amando. He sido herido y me imagino que tú también has sido herido. Pero el Señor nunca nos hará daño. Ve a Él, permite que Él te ame y sigue amando a los demás.
 
¿Cómo es para nosotros de amar intensamente? Se intencional con tus relaciones. Así como debemos darle tiempo al Señor a lo largo de cada día, pasa tiempo de calidad cada día con las personas que amas. Habla de las cosas que importan. Ve más allá de los deportes y el tiempo y habla de las cosas que están sucediendo en tu vida. Comparte tus alegrías y tristezas, sueños y planes. Busca oportunidades para servir a tus amigos. Práctica dejando a un lado tus propios deseos y buscando el bien de tus amigos. Irónicamente si todos buscaran el bien de sus amigos, nuestras propias necesidades serían cumplidas a lo largo del camino, y los lazos de amistad crecerían muy profundo.
 
En el Evangelio de hoy, Santiago y Juan estaban buscando su propio beneficio al desear los asientos a la derecha e izquierda de Jesús. Ellos estaban enfocados en sí mismos. Sin embargo, la muerte y la resurrección de Jesús cambiaron sus corazones y los movió del egoísmo al desinterés. Ellos siguieron amando tan intensamente que dieron sus vidas por Cristo. Que ese mismo movimiento suceda también en cada una de nuestras vidas.
 
¿Permito que el amor de Dios entre en mi corazón para que yo sepa que soy Su hijo / hija amado?
¿Amo a los demás intensamente – a propósito, intencionalmente y con pasión?
¿Soy una persona egoísta o desinteresada?
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke

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