Posted by: frburke23 | August 30, 2016

Thought for Tuesday, 22nd Week of Ordinary Time

1 Corinthians 2:10b-16
 
Brothers and sisters:
The Spirit scrutinizes everything, even the depths of God.
Among men, who knows what pertains to the man
except his spirit that is within?
Similarly, no one knows what pertains to God except the Spirit of God.
We have not received the spirit of the world
but the Spirit who is from God,
so that we may understand the things freely given us by God.
And we speak about them not with words taught by human wisdom,
but with words taught by the Spirit,
describing spiritual realities in spiritual terms.
 
Now the natural man does not accept what pertains to the Spirit of God,
for to him it is foolishness, and he cannot understand it,
because it is judged spiritually.
The one who is spiritual, however, can judge everything
but is not subject to judgment by anyone.
 
For “who has known the mind of the Lord, so as to counsel him?”
But we have the mind of Christ.
==========================
Do we really grasp the fact that THE Holy Spirit, the same Holy Spirit that is part of the Holy Trinity, resides in each of us through our baptism? This Holy Spirit scrutinizes “the depths of God”. This Holy Spirit that is forever in communion with the Father and Son leads us, guides us and speaks to us. Do we recognize the incredible beauty of that?
The question is: Are we able to hear the Spirit within us? I believe that the Holy Spirit is constantly speaking to us. The voice of the Spirit is often drowned out by all the other voices in the world – TV, music, internet, our own busy minds, etc…. The Holy Spirit speaks to us in the silence of prayer. The Holy Spirit speaks to us when our conscience directs us to act. However, we often drown out the voice within us.
Are we listening to the world or to the Holy Spirit? Are we listening to the Spirit that groans within us whenever we do not know how to pray? Do we listen to that voice that tells us when we are doing something wrong? Do we listen to that voice when it tells us to reach out to someone in need?
 
How do we hear this voice?
1) Immerse yourself in the Scriptures. Get to know what Jesus said and did. This same voice of Jesus speaks to us through the Holy Spirit. The more we recognize how Jesus spoke, the more we will recognize that voice within us.
2) Spend time in silent prayer each day. If we never go into the silence, the whisper of the Holy Spirit will never be heard.
3) Respond to the voice within you. After you respond look for the fruits. When we see the fruits of the Holy Spirit in our actions, we start to gain confidence in responding to that voice on a regular basis.
 
The Holy Spirit also leads us to our vocation. Following God’s will is what leads us to true fulfillment and joy. Take time today and every day to attune your heart to the voice of the Spirit deep within through prayer and the Scriptures. And then do not wait when the Spirit prompts you to act. Respond today and watch what happens…
Have a blessed day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
1 Corintios 2, 10-16
 
Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado. De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en términos espirituales.
 
El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga el Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.
====================
¿Realmente comprendemos el hecho de que EL Espíritu Santo, el mismo Espíritu Santo que es parte de la Santísima Trinidad, reside en cada uno de nosotros a través de nuestro bautismo? Este Espíritu Santo escudriña “las profundidades de Dios”. Este Espíritu Santo que está siempre en comunión con el Padre y el Hijo nos conduce, nos guía y nos habla. ¿Reconocemos la increíble belleza de eso?
 
La pregunta es: ¿Somos capaces de escuchar al Espíritu dentro de nosotros? Creo que el Espíritu Santo está constantemente hablándonos. La voz del Espíritu a menudo es ahogada por todas las otras voces en el mundo – TV, música, internet, nuestras propias mentes ocupadas, etc…. El Espíritu Santo nos habla en el silencio de la oración. El Espíritu Santo nos habla cuando nuestra conciencia nos lleva a actuar. Sin embargo, a menudo ahogamos la voz dentro de nosotros.
 
¿Estamos escuchando al mundo o al Espíritu Santo? ¿Estamos escuchando al Espíritu que gime dentro de nosotros cuando no sabemos cómo orar? ¿Escuchamos a esa voz que nos dice cuando estamos haciendo algo mal? ¿Escuchamos a esa voz cuando nos dice que vayamos con alguien en necesidad?
 
¿Cómo escuchamos esta voz?
1) Sumérgete en las Escrituras. Llega a conocer lo que Jesús dijo e hizo. Esta misma voz de Jesús nos habla a través del Espíritu Santo. Cuanto más reconozcamos lo que Jesús habló, cuanto más vamos a reconocer esa voz dentro de nosotros.
 
2) Pasa tiempo en oración silenciosa cada día. Si nunca entramos en silencio, el susurro del Espíritu Santo nunca será escuchado.
 
3) Responde a la voz dentro de ti. Después que respondes busca los frutos. Cuando vemos los frutos del Espíritu Santo en nuestras acciones, comenzamos a ganar confianza en responder a esa voz regularmente.
 
El Espíritu Santo también nos lleva a nuestra vocación. Siguiendo la voluntad de Dios es lo que nos lleva a la verdadera plenitud y alegría. Toma tiempo hoy y todos los días para sintonizar tu corazón a la voz del Espíritu en lo profundo de la oración y las Escrituras. Y luego no esperes cuando el Espíritu te pida que actúes. Responde hoy y ve lo que pasa…
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: