Posted by: frburke23 | November 23, 2016

Thought for Thanksgiving Day

LUKE 17:11-19
As Jesus continued his journey to Jerusalem,
he traveled through Samaria and Galilee.
As he was entering a village, ten persons with leprosy met him.
They stood at a distance from him and raised their voices, saying,
“Jesus, Master! Have pity on us!”
And when he saw them, he said,
“Go show yourselves to the priests.”
As they were going they were cleansed.
And one of them, realizing he had been healed,
returned, glorifying God in a loud voice;
and he fell at the feet of Jesus and thanked him.
He was a Samaritan.
Jesus said in reply,
“Ten were cleansed, were they not?
Where are the other nine?
Has none but this foreigner returned to give thanks to God?”
Then he said to him, “Stand up and go;
your faith has saved you.”
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Happy Thanksgiving to you and your families and friends. May we truly make this a day in which we stop and reflect on all the blessings the Lord has showered down upon us. We may be carrying some heavy crosses as well, but we also give thanks to God for helping us carry the crosses with us.
 
Today in this passage, Jesus heals 10 lepers and only one returns to give thanks. Doesn’t that happen often in our lives? God blesses us, heals us, inspires us – and we just go on about our lives without stopping to give thanks.
 
I have heard people ask the question, “Why do I have to go to Church? I don’t get anything out of it.” This is our consumerist culture speaking loudly. We approach everything, even relationships, with the thought that we have to get something out of it. We think it is all about us.
 
But my question in return is always, “What do you bring to Mass? Do you have nothing to give thanks for today?” The Eucharist means “thanksgiving”. Every time we gather together we are called to GIVE thanks. We are not called just to sit back and receive like we are watching a movie. Mass is not meant for entertainment, but for to worship God, to adore Him, to give Him thanks and to ask for blessings as well. But our culture has taught us to sit back passively and receive. And we judge like we are critics of a movie. Obviously there is a time in our spiritual lives where we are called to sit in silence and receive grace from the Lord. Mass is meant for both – to GIVE thanks and to RECEIVE grace.
 
In all of our relationships we are called to seek the best for the other person. We are not just called to receive from a relationship. Love is not selfish. We need to learn how to die to ourselves and live for others. And the irony is that when we truly give of ourselves completely to another, we receive so much more in return.
 
How do we learn to do give of ourselves?
1) Go to Mass regularly. When we celebrate how Jesus gave His body and blood for us on a regular basis, we begin to learn how to do the same for others.
2) Read the Scriptures. Study how Jesus lives His life. Learn how the Apostles encountered Jesus and also gave their life blood for Him and the Good News.
3) Be intentional. Examine your motivation. Is this act selfish or am I seeking the good of another person.
4) Reflect on your day. At the end of the day reflect on your interactions. Where did I act selfishly? Where did I encounter Christ today?
 
Have a blessed Thanksgiving. Don’t be one of the 9 lepers who just went about their lives without giving thanks to God. Life is not about us. Return to the ONE who loves you to give thanks every day.
 
Peace,
Fr. Burke
 
Spanish translation
 
LUCAS 17:11-19
En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”.
 
Al verlos, Jesús les dijo: “Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra.
 
Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ése era un samaritano. Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?” Después le dijo al samaritano: “Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”.
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Feliz Día de Acción de Gracias a ustedes y sus familias y amigos. Que podamos realmente hacer de este un día en el que nos detengamos a reflexionar sobre todas las bendiciones que el Señor ha derramado sobre nosotros. Puede que también estemos llevando cruces pesadas, pero también damos gracias a Dios por ayudarnos a cargar las cruces con nosotros.
 
Hoy en este pasaje, Jesús sana a 10 leprosos y sólo uno regresa para dar gracias. ¿Acaso eso no sucede a menudo en nuestras vidas? Dios nos bendice, nos sana, nos inspira – y simplemente seguimos adelante con nuestras vidas sin detenernos para dar gracias.
 
He escuchado a gente hacer la pregunta: “¿Por qué tengo que ir a la iglesia? No consigo nada.” Esta es nuestra cultura consumista hablando en voz alta. Nos acercamos a todo, incluso a las relaciones, con la idea de que tenemos que conseguir algo. Creemos que todo es acerca de nosotros.
 
Pero mi pregunta a cambio siempre es, “¿Qué traes a misa? ¿No tienes nada para dar gracias hoy?” La Eucaristía significa “acción de gracias”. Cada vez que nos reunimos estamos llamados a DAR gracias. No estamos llamados para simplemente sentarnos y recibir como si estuviéramos viendo una película. La Misa no es para el entretenimiento, sino para alabar a Dios, adorarlo, darle gracias y pedir bendiciones también. Pero nuestra cultura nos ha enseñado a sentarnos pasivamente y recibir. Y juzgamos como si fuéramos críticos de una película. Obviamente hay un tiempo en nuestra vida espiritual en la que estamos llamados a sentarnos en silencio y recibir la gracia del Señor. La Misa es para ambas – para DAR gracias y para RECIBIR la gracia.
 
En todas nuestras relaciones, estamos llamados a buscar lo mejor para la otra persona. No sólo estamos llamados a recibir de una relación. El amor no es egoísta. Necesitamos aprender a cómo morir para nosotros mismos y vivir para los demás. Y la ironía es que cuando verdaderamente damos de nosotros mismos por completo a otro, recibimos mucho más a cambio.
 
¿Cómo aprendemos a dar de nosotros mismos?
1) Ve a misa regularmente. Cuando regularmente celebramos cómo Jesús dio Su cuerpo y sangre por nosotros, comenzamos a aprender cómo hacer lo mismo para los demás.
2) Leé las Escrituras. Estudia cómo Jesús vive Su vida. Aprende cómo los Apóstoles se encontraron con Jesús y también dieron su alma por Él y por la Buena Nueva.
3) Se intencional. Examina tu motivación. Es este acto egoísta o estoy buscando el bien de otra persona.
4) Reflexiona sobre tu día. Al final del día, reflexiona sobre tus interacciones. ¿Dónde actúe egoístamente? ¿Dónde encontré a Cristo hoy?
 
Que tengas un Día de Acción de Gracias bendecido. No seas uno de los 9 leprosos que siguieron adelante con sus vidas sin dar gracias a Dios. La vida no se trata de nosotros. Vuelve a AQUEL que te ama para darle gracias todos los días.
 
Paz,
Padre Burke

Responses

  1. I am thankful for you, Father Burke, because you make the Bible meaningful to me.


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