Posted by: frburke23 | November 29, 2016

Thought for November 30 – Feast of St. Andrew

Thought for November 30 – Feast of St. Andrew
 
Matthew 4:18-22
 
As Jesus was walking by the Sea of Galilee, he saw two brothers,
Simon who is called Peter, and his brother Andrew,
casting a net into the sea; they were fishermen.
He said to them,
“Come after me, and I will make you fishers of men.”
At once they left their nets and followed him.
He walked along from there and saw two other brothers,
James, the son of Zebedee, and his brother John.
They were in a boat, with their father Zebedee, mending their nets.
He called them, and immediately they left their boat and their father
and followed him.
======================
Today, the Church remembers and celebrates the life of St. Andrew, Apostle and brother of St. Peter. The words that Jesus said to them have re-echoed throughout history, “Come after me, and I will make you fishers of men.” Peter, Andrew, James and John and eight others dropped everything to become fishers of men. Jesus chose twelve ordinary men through whom billions of people have come to know Jesus. The Lord continues to call people today to drop everything to follow Him.
 
I write this reflection from the Josephinum Seminary in Columbus, Ohio today. Bishop Conlon and I are visiting our seventeen Joliet seminarians who are being formed into the image and likeness of Christ. If Jesus changed the world through twelve, what can He do with seventeen? This time of formation is so important. At Mass this morning, Bishop Conlon shared that it is important what we do and say as priests, but more important is who we are. Through ordination we become the sacramental presence of Jesus in the world. It is not about us, but it is about making Jesus present to people who are starving for Him.
As a priest and vocation director, it is my role to ask other men to follow Jesus and become fishers of men. Of course, Jesus is the ultimate Vocation Director. I cannot imagine doing anything else with my life because this was God’s will for me. We priests are called to lay down our lives in order that others may have life, and have it more abundantly.
Actually every person in the world is called to lay down his/her life for others. If your call is to holy matrimony, you are called to lay down your life for your spouse and children and help them get to heaven. If you are called to religious life, you are called to lay down your life so that others may come to know Jesus through you. And if you are called to the single life, this is not a license to be self-indulgent. You too are called to make Jesus present in the world by laying down your life for others. Each vocation is a call to sacrificial love, which in turn bears great fruit.
Andrew laid down his life and career as a fisherman to become a fisher of men for Jesus. His sacrificial love was poured out and fostered many spiritual children. This love has reverberated throughout the ages. You and I may be Christians today because of Andrew’s YES to Jesus over 2000 years ago. Think about that…
 
Jesus is speaking to you now. His loving eyes pierce your soul. He reaches out His hand to you as a sign of invitation. He says to you, “Come after me, and I will make you fishers of men.” What is your response? We cannot be neutral with the Lord.
 
What is my vocation?
Am I faithfully following God’s call in my life?
Am I loving sacrificially?
Have a I laid down my desires, my life in order to bring others to Christ?
 
St. Andrew brought his brother Simon Peter to meet Jesus and it changed both of their lives. May we too bring others to know Christ more intimately.
Have a great day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Mateo 4:18-22
Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
 
Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
===================
Hoy, la Iglesia recuerda y celebra la vida de San Andrés, Apóstol y hermano de San Pedro. Las palabras que Jesús les dijo han resonado a lo largo de la historia: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Pedro, Andrés, Santiago y Juan y otros ocho dejaron todo para convertirse en pescadores de hombres. Jesús eligió a doce hombres ordinarios a través de los cuales billones de personas han llegado a conocer a Jesús. El Señor continúa llamando a la gente hoy a dejar todo para seguirlo.
 
Hoy escribo esta reflexión desde el Seminario Josephinum en Columbus, Ohio. El Obispo Conlon y yo estamos visitando a nuestros diecisiete seminaristas de Joliet que están siendo formados a imagen y semejanza de Cristo. Si Jesús cambió el mundo a través de doce, ¿qué puede hacer con diecisiete? Este tiempo de formación es tan importante. En la misa de esta mañana, el Obispo Conlon compartió que es importante lo que hacemos y decimos como sacerdotes, pero lo más importante es quiénes somos. A través de la ordenación nos convertimos en la presencia sacramental de Jesús en el mundo. No se trata de nosotros, sino de hacer presente a Jesús en las personas que están muriéndose de hambre por Él.
 
Como sacerdote y director de vocaciones, es mi rol pedir a otros hombres que sigan a Jesús y se conviertan en pescadores de hombres. Por supuesto, Jesús es el Director de Vocaciones definitivo. No puedo imaginarme haciendo nada más con mi vida porque esta fue la voluntad de Dios para mí. Nosotros los sacerdotes estamos llamados a dar nuestras vidas para que otros tengan vida y la tengan más en abundancia.
 
En realidad, cada persona en el mundo está llamada a dar su vida por los demás. Si tu llamado es al santo matrimonio, estás llamado a dar tu vida por tu cónyuge e hijos y ayudarlos a llegar al cielo. Si estas llamado a la vida religiosa, estas llamado a dar tu vida para que otros puedan llegar a conocer a Jesús a través de ti. Y si estas llamado a la vida soltera, esto no es una licencia para ser auto-indulgente. Tú también estás llamado a hacer presente a Jesús en el mundo al dar tu vida por los demás. Cada vocación es un llamado al amor sacrificial, que a su vez da gran fruto.
 
Andrés dio su vida y su carrera como pescador para convertirse en un pescador de hombres para Jesús. Su amor sacrificial fue derramado y fomentó a muchos niños espirituales. Este amor ha reverberado a través de los tiempos. Tú y yo podemos ser Cristianos hoy por el SÍ de Andrés a Jesús hace más de 2000 años. Piensa en eso…
 
Jesús te está hablando ahora. Sus ojos amorosos penetran tu alma. Él te extiende la mano como un signo de invitación. Él te dice: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. ¿Cuál es tu respuesta? No podemos ser neutrales con el Señor.
 
¿Cuál es mi vocación?
¿Estoy siguiendo el llamado de Dios en mi vida fielmente?
¿Estoy amando sacrificialmente?
¿He dado mis deseos, mi vida para traer a otros a Cristo?
 
San Andrés trajo a su hermano Simón Pedro para encontrarse con Jesús y cambió sus vidas. Que también nosotros podamos traer a otros a conocer a Cristo más íntimamente.
 
¡Que tengas un gran día!
Padre Burke

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Categories

%d bloggers like this: