Posted by: frburke23 | February 20, 2017

Thought for Tuesday, 7th Week of Ordinary Time (February 21, 2017)

Thought for Tuesday, 7th Week of Ordinary Time (February 21, 2017)
 
Sirach 2:1-11
 
My son, when you come to serve the LORD,
stand in justice and fear,
prepare yourself for trials.
Be sincere of heart and steadfast,
incline your ear and receive the word of understanding,
undisturbed in time of adversity.
Wait on God, with patience, cling to him, forsake him not;
thus will you be wise in all your ways.
Accept whatever befalls you,
when sorrowful, be steadfast,
and in crushing misfortune be patient;
For in fire gold and silver are tested,
and worthy people in the crucible of humiliation.
Trust God and God will help you; trust in him, and he will direct your way;
keep his fear and grow old therein.
 
You who fear the LORD, wait for his mercy,
turn not away lest you fall.
You who fear the LORD, trust him,
and your reward will not be lost.
You who fear the LORD, hope for good things,
for lasting joy and mercy.
You who fear the LORD, love him,
and your hearts will be enlightened.
Study the generations long past and understand;
has anyone hoped in the LORD and been disappointed?
Has anyone persevered in his commandments and been forsaken?
has anyone called upon him and been rebuffed?
Compassionate and merciful is the LORD;
he forgives sins, he saves in time of trouble
and he is a protector to all who seek him in truth.
===================
I love the book of Sirach. It is full of practical wisdom. Today we are told to trust in the Lord, who will help us and direct us on the way. All who persevere and hope in the Lord will be forgiven and protected. These are such comforting words to hear, especially when we go through difficult trials.
Several years ago, I heard Cardinal Timothy Dolan speak to a large group of vocation directors from around the country. The talk was entitled “The Cross”. I am paraphrasing his words, but they were something to this effect, “Why are we surprised when the cross comes? Why are we surprised when things get difficult as we try to follow Jesus? Why are we perplexed when everything in this world seems to go against us as we approach the Lord in faith and try to follow His commandments? Jesus Himself told us that the cross would come. Our society tells us that when the cross comes we are a failure, when in actuality Jesus tells us that we are more united to Him in our suffering.”
 
His words echoed deep in my heart. I often hear people talk about the challenges they face as they have tried to follow Jesus more closely. I had that experience with the death of my mother during my first year of seminary. I have experienced other very difficult trials, but the Lord has brought me through everything and made me stronger.
 
The great news is that when we are united with Jesus in suffering, we know that this is not the end. The resurrection always follows the crucifixion. Pray with this reading from Sirach and allow these words to resound in your heart: wait, trust, hope and love. Do I wait for the Lord? Do I trust the Lord? Do I hope in the Lord? Do I love the Lord?
We all need to hear that message throughout our lives. The cross is difficult to bear at times, but Jesus never leaves us alone to carry the cross by ourselves. He interlocks His arms with ours, as He did with Simon the Cyrene, to support the cross on the way to Calvary. This Friday I will be leading a group to the Holy Land and we will have a chance to walk in the footsteps of Jesus on the way to Calvary. I pray that each one of us can grow in the virtue of faith, hope and love.
May God bless you abundantly today. Wait, trust and hope in the Lord. Love Him with your whole heart, soul and mind. He will never abandon you in your time of need.
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Sirácides 2, 1-13
 
Hijo mío, si te propones servir al Señor,
prepárate para la prueba;
mantén firme el corazón y sé valiente;
no te asustes en el momento de la adversidad.
Pégate al Señor y nunca te desprendas de él,
para que seas recompensado al fin de tus días.
Acepta todo lo que te sobrevenga,
y en los infortunios ten paciencia,
pues el oro se purifica con el fuego
y el hombre a quien Dios ama, en el crisol del sufrimiento.
 
Confíate al Señor y él cuidará de ti;
espera en él y te allanará el camino.
Los que temen al Señor, esperen en su misericordia;
no se alejen de él y no caerán.
Los que temen al Señor, confíen en él,
porque no los dejará sin recompensa.
Los que temen al Señor, esperen sus beneficios,
su misericordia y la felicidad eterna.
 
Miren a sus antepasados y comprenderán.
¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado?
¿Quién perseveró en su santo temor y fue abandonado?
¿Quién lo invocó y fue desatendido?
El Señor es clemente y misericordioso;
él perdona los pecados y salva en el tiempo de la tribulación.
=====================
Me encanta el libro de Sirácides. Está lleno de sabiduría práctica. Hoy se nos dice que confiemos en el Señor, que nos ayudará y nos dirigirá en el camino. Todos los que perseveran y esperan en el Señor serán perdonados y protegidos. Estas son palabras tan reconfortantes de escuchar, especialmente cuando pasamos por pruebas difíciles.
 
Hace varios años, escuché al Cardenal Timothy Dolan hablar con un gran grupo de directores vocacionales de todo el país. La charla fue titulada “La Cruz”. Estoy parafraseando sus palabras, pero fueron algo con este sentido, “¿Por qué nos sorprendemos cuando viene la cruz? ¿Por qué nos sorprendemos cuando las cosas se ponen difíciles mientras tratamos de seguir a Jesús? ¿Por qué estamos perplejos cuando todo en este mundo parece ir contra nosotros mientras nos acercamos al Señor en la fe y tratamos de seguir Sus mandamientos? Jesús mismo nos dijo que la cruz vendría. Nuestra sociedad nos dice que cuando viene la cruz somos un fracaso, cuando en realidad Jesús nos dice que estamos más unidos a Él en nuestro sufrimiento”.
 
Sus palabras resonaron profundamente en mi corazón. A menudo escucho a la gente hablar de los retos que enfrentan mientras han tratado de seguir a Jesús más de cerca. También experimento la muerte de mi madre durante mi primer año de seminario. He experimentado otras pruebas muy difíciles, pero el Señor me ha traído a través de todo y me ha hecho más fuerte.
 
La gran noticia es que cuando estamos unidos con Jesús en el sufrimiento, sabemos que este no es el final. La resurrección siempre sigue a la crucifixión. Reza con esta lectura de Sirácides y permite que estas palabras resuenen en tu corazón: espera, confía, ten esperanza y ama. ¿Espero al Señor? ¿Confío en el Señor? ¿Tengo esperanza en el Señor? ¿Amo al Señor?
 
Todos necesitamos escuchar ese mensaje a lo largo de nuestras vidas. A veces la cruz es difícil de soportar, pero Jesús nunca nos deja solos para cargar la cruz nosotros mismos. Él entrelaza Sus brazos con los nuestros, como lo hizo con Simón el Cirene, para sostener la cruz en el camino al Calvario. Este viernes estaré dirigiendo un grupo a la Tierra Santa y tendremos la oportunidad de caminar sobre los pasos de Jesús en el camino al Calvario. Ruego para que cada uno de nosotros pueda crecer en la virtud de la fe, la esperanza y el amor.
 
Que Dios te bendiga hoy abundantemente. Espera, confía y ten esperanza en el Señor. Ámalo con todo tu corazón, alma y mente. Él nunca te abandonará en tu tiempo de necesidad.
 
Padre Burke
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