Posted by: frburke23 | August 12, 2017

Thought for 19th Sunday of Ordinary Time (August 13, 2017)

Thought for 19th Sunday of Ordinary Time (August 13, 2017)
 
(English first, then Spanish)
 
MATTHEW 14:22-33
After he had fed the people, Jesus made the disciples get into a boat
and precede him to the other side,
while he dismissed the crowds.
After doing so, he went up on the mountain by himself to pray.
When it was evening he was there alone.
Meanwhile the boat, already a few miles offshore,
was being tossed about by the waves, for the wind was against it.
During the fourth watch of the night,
he came toward them walking on the sea.
When the disciples saw him walking on the sea they were terrified.
“It is a ghost,” they said, and they cried out in fear.
At once Jesus spoke to them, “Take courage, it is I; do not be afraid.”
Peter said to him in reply,
“Lord, if it is you, command me to come to you on the water.”
He said, “Come.”
Peter got out of the boat and began to walk on the water toward Jesus.
But when he saw how strong the wind was he became frightened;
and, beginning to sink, he cried out, “Lord, save me!”
Immediately Jesus stretched out his hand and caught Peter,
and said to him, “O you of little faith, why did you doubt?”
After they got into the boat, the wind died down.
Those who were in the boat did him homage, saying,
“Truly, you are the Son of God.”
=====================
God is full of surprises! In the first reading from this Sunday (1 Kings 19), Elijah was told to look for God on Mt. Horeb. God was not in the strong wind, earthquake or fire. God revealed Himself in a whisper. Sometimes we too look for God in powerful displays. However, God usually speaks to us in the silence, in ways that we do not expect. It is important to note that God is always speaking to us and reaching out to us.
 
With that in mind, look at the Gospel for today. Prior to going up the mountain to be alone with the Father to pray, Jesus sent the disciples across the lake. Did He already know what He was about to do? The boat began to experience great turbulence because of the wind and the waves and then Jesus approached them walking on the water! What would be your response?
 
Not surprisingly, the disciples were “terrified” for they thought they saw a ghost. No human being should be able to walk on water, but God can do anything. Jesus speaks these comforting words, “Take courage, it is I; do not be afraid.” Allow those words to wash over you every day, especially when you feel like you are surrounded by wind and waves. The Lord wants to give you peace in the middle of the storm.
 
In response to Jesus’ call to not be afraid, Peter gets daring and asks to walk toward Jesus on the water. “Come,” Jesus told him. Peter was able to walk on water while he kept his eyes on Jesus. However, once he took his eyes off of Jesus and focused on the wind and the waves, he began to fall. When you are in the storm, do you focus on Jesus or on the storm? This is an important lesson Jesus is trying to teach us.
 
Fortunately, Peter knew what to do while in trouble. “Lord, save me!” Jesus reached out, saved him and then He reprimanded Peter, “O you of little faith, why did you doubt?” Peter once again represents me and you. He often acts or speaks before thinking, but God later used his weak humanity in a powerful way to lead the Church.
 
Do you have faith in Jesus even in the worst storms of life?
Do you focus on Jesus or on the situation in which you find yourself?
 
Lord, increase my faith in you. Help to keep my eyes on you when times get difficult. I want you to calm the storm, but if that is not your will, help me to find refuge in your comforting arms. Help me to not be afraid but rather place my complete trust in you.
 
God bless,
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Mateo 14, 22-33
En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí.
 
Entretanto, la barca iba ya muy lejos de la costa, y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron, y decían: “¡Es un fantasma!” Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”.
 
Entonces le dijo Pedro: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. Jesús le contestó: “Ven”. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame, Señor!” Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”
 
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús diciendo: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.
=============
¡Dios está lleno de sorpresas! En la primera lectura de este domingo (1 Reyes 19), a Elías se le dijo que buscara a Dios en el Monte Horeb. Dios no estaba en el viento fuerte, en el terremoto o el fuego. Dios se reveló en un susurro. A veces también nosotros buscamos a Dios en poderosos espectáculos. Sin embargo, Dios generalmente nos habla en el silencio, de una manera que no esperamos. Es importante notar que Dios siempre nos está hablando y trata de alcanzarnos.
Con esto en mente, miremos el Evangelio hoy. Antes de subir a la montaña para estar a solas con el Padre para orar, Jesús envió a los discípulos al otro lado del lago. ¿Ya sabía lo que iba a hacer? El barco comenzó a experimentar gran turbulencia debido al viento y las olas y Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua! ¿Cuál sería su respuesta de usted?
No es sorprendente que los discípulos estuvieran “aterrorizados” porque creían ver a un fantasma. Ningún ser humano tiene poder para caminar sobre el agua, pero Dios puede hacer cualquier cosa. Jesús dice estas palabras reconfortantes: “Tened ánimo, soy yo; No tengas miedo “. Deja que esas palabras te inunden todos los días, especialmente cuando sientes que estás rodeado de vientos y olas muy fuertes. El Señor quiere darte paz en medio de la tormenta.
 
En respuesta al llamado de Jesús a no tener miedo, Pedro se atreve y pide caminar hacia Jesús en el agua. “Ven”, le dijo Jesús. Pedro fue capaz de caminar sobre el agua mientras él tenía los ojos puestos en Jesús. Sin embargo, una vez que él dejó su mira de Jesús y se centró en el viento y las olas, comenzó a hundirse. Cuando estás en la tormenta, ¿te enfocas en Jesús o en la tormenta? Esta es una lección importante que Jesús está tratando de enseñarnos.
Afortunadamente, Peter sabía qué hacer mientras estaba en problemas. “¡Señor, sálvame!” Jesús extendió la mano, lo salvó y le reprendió a Pedro, “¡hombre poca fe, por qué dudaste?” Pedro me representa una vez más a mí y a ti. A menudo actúa o habla antes de pensar, pero Dios usó su débil humanidad de una manera poderosa más tarde para dirigir a la Iglesia.
¿Tienes fe en Jesús incluso en las peores tormentas de la vida?
¿Te enfocas en Jesús o en la situación en la que te encuentras?
Señor, aumenta mi fe en ti. Ayuda a mantener mis ojos en ti cuando los tiempos se ponen difíciles. Quiero que calmes la tormenta, pero si eso no es tu voluntad, ayúdame a encontrar refugio en tus armas reconfortantes. Ayúdame a no tener miedo y deposite mi plena confianza en ti.
 
Dios te bendiga,
P. Burke
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