Posted by: frburke23 | July 4, 2018

Thursday of the 13th Week in Ordinary Time (July 5, 2018)

Thursday of the 13th Week in Ordinary Time (July 5, 2018)
 
Matthew 9:1-8
 
After entering a boat, Jesus made the crossing, and came into his own town.
And there people brought to him a paralytic lying on a stretcher.
When Jesus saw their faith, he said to the paralytic,
“Courage, child, your sins are forgiven.”
At that, some of the scribes said to themselves,
“This man is blaspheming.”
Jesus knew what they were thinking, and said,
Why do you harbor evil thoughts?
Which is easier, to say, ‘Your sins are forgiven,’
or to say, ‘Rise and walk’?
But that you may know that the Son of Man
has authority on earth to forgive sins”–
he then said to the paralytic,
“Rise, pick up your stretcher, and go home.”
He rose and went home.
When the crowds saw this they were struck with awe
and glorified God who had given such authority to men.
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Scripture Challenge – Joshua, chapters 10-12.
 
In today’s Gospel reading, we read about people who bring a paralytic to Jesus to be healed. There are several important elements to this story.
1) The friends knew the SOURCE of healing. Their faith was so strong that they brought this person to Jesus to be healed. Do we bring our friends to Jesus? Do we know where to find Him? Is our faith strong enough to tell others that Jesus is the source of all healing? When was the last time you invited someone to go to Mass or to Confession with you?
2) Jesus was moved by the faith of the people who brought the paralytic and then healed their friend. Do I truly pray with the belief that God can heal or do the seemingly impossible? Do I intercede with faith for my family and friends or do I go through the motions when I pray? Do I pray with the confident expectation that God wants to answer my prayers? Jesus tells us that if we had faith the size of a mustard seed, we could move mountains. (Matthew 17:20)
3) Jesus heals the paralytic by forgiving his sins. Our sins can weigh us down in more ways than we can imagine. One of the most powerful ways I have seen God at work is in the confessional. I see people come who are physically weighed down by their sins. They are burdened. When they bring these sins to the light of Christ and hear how much God loves them and forgives them, they walk away physically different and spiritually healed. It is amazingly powerful. Sometimes we go to doctors, psychologists and psychiatrists, when what we really need is a good confession.
 
4) Only God can forgive sins. By forgiving the man’s sins, in effect Jesus is saying that He is God. “The Son of Man has the authority on earth to forgive sins.” This is why the scribes said Jesus was blaspheming, because He claimed to be God by forgiving sins. Jesus passed on this authority to forgive, to the apostles (John 20:23) and to all the priests of the world through apostolic succession. It is through the authority of Jesus that your sins are forgiven when you go to confession with a contrite heart seeking His mercy. The grace from Confession is real. Don’t let fear or shame or spiritual sloth keep you away from this wonderful sacrament. The God of the universe awaits you with open arms, unconditional love and boundless mercy.
 
Here in the Diocese of Joliet we have monthly Catholic Man’s Night. We begin the evening with an hour of adoration and confessions. It is so powerful to see men lining up to receive the mercy and grace of Jesus! We then have dinner and talk about different aspects of Jesus’ life. It is powerful to see what the Lord is doing in the lives and families of these men who attend. For more information you can go to http://www.fishersofmenonline.com/.
Do I invite others to have an encounter with Jesus?
Do I pray with expectant faith with the Lord, ending my prayer with “they will be done”?
Do I frequent the Sacrament of Reconciliation/Confession to have my sins forgiven by the authority of Jesus that is given to our priests?
Have a blessed day!
Fr. Burke
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Jueves de la 13va Semana del Tiempo Ordinario (5 de julio 2018)
Mateo 9, 1-8
En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.
 
En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.
 
Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, –le dijo entonces al paralítico–: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.
 
Él se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.
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Reto de las Escrituras – Josué, capítulos 10-12.
 
En la lectura del Evangelio de hoy, leímos sobre las personas que llevaron a un paralítico a Jesús para ser sanado. Hay varios elementos importantes en esta historia.
 
1) Los amigos conocían la FUENTE de curación. Su fe era tan fuerte que trajeron a esta persona a Jesús para ser sanado. ¿Cómo podemos llevar a nuestros amigos a Jesús? ¿Sabemos dónde encontrar a Jesús? ¿Es nuestra fe lo suficientemente fuerte como para decirnos que Jesús es la fuente de toda curación? ¿Cuándo fue la última vez que invitaste a alguien a ir contigo a Misa o a confesarse?
2) Jesús se conmovió por la fe de la gente que trajo al paralítico y luego lo sanó. ¿Realmente rezo con la creencia de que Dios puede sanar o hacer lo aparentemente imposible? ¿Intercedo con fe por mi familia y amigos o hago lo apropiado cuando oro? ¿Rezo con la confianza de que Dios quiere responder mis oraciones? Jesús nos dice que si tuviéramos fe del tamaño de una semilla de mostaza, podríamos mover montañas. (Mateo 17, 20)
3) Jesús sana al paralítico perdonando sus pecados. Nuestros pecados nos pesan de muchas formas más de lo que podemos imaginar. Una de las formas más poderosas que he visto la acción de Dios es nosotros es en el confesionario. Veo a la gente que viene con un gran peso sobre sus espaldas físicamente por sus pecados. Ellos están muy cargados. Cuando traen estos pecados a la luz de Cristo y oyen lo mucho que Dios los ama y perdona, se les cae un gran peso y físicamente se sienten diferentes y sanados espiritualmente. Esto es algo asombroso y de gran alcance. A veces vamos a médicos, psicólogos y psiquiatras, cuando lo que realmente necesitamos es una buena confesión.
 
4) Solo Dios puede perdonar los pecados. Al perdonar los pecados del hombre, en efecto, Jesús está diciendo que Él es Dios. “El Hijo del Hombre tiene la autoridad en la tierra para perdonar pecados”. Esta es la razón por la cual los escribas dijeron que Jesús estaba blasfemando, porque afirmó ser Dios al perdonar los pecados. Jesús transmitió esta autoridad para perdonar pecados a los apóstoles (Juan 20, 23) y a todos los sacerdotes del mundo a través de la sucesión apostólica. Es a través de la autoridad de Jesús que sus pecados son perdonados cuando se confiesa con un corazón contrito que busca su misericordia. La gracia de la Confesión es real. No permita que el miedo, la vergüenza o la pereza espiritual lo mantengan alejado de este maravilloso sacramento. El Dios del universo te espera con los brazos abiertos, el amor incondicional y la misericordia ilimitada.
Aquí en la Diócesis de Joliet tenemos cada mes La Noche del hombre Católico. Empezamos la noche con una hora de adoración y confesiones. ¡Es tan poderoso ver a los hombres haciendo cola para recibir la misericordia y la gracia de Jesús! Después tenemos la cena y hablamos sobre diferentes aspectos de la vida de Jesús. Es tan poderoso y de grandes consecuencias ver lo que el Señor está haciendo en las vidas y las familias de estos hombres que asisten y participan. Para obtener más información puede dirigirse a http://www.fishersofmenonline.com/.
¿Invito a otros a tener un encuentro con Jesús?
¿Oro con fe expectante en el Señor, termino mi oración con “hágase tu voluntad”?
¿Frecuento el Sacramento de la Reconciliación / Confesión para que mis pecados sean perdonados por la autoridad de Jesús dada a nuestros sacerdotes?
¡Que tengas un día lleno de bendiciones!
P. Burke
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Responses

  1. Why isn’t there a Catholic Women’s Night? Women need these things too.


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