Posted by: frburke23 | April 14, 2017

Thought for Holy Saturday (April 15, 2017)

Thought for Holy Saturday (April 15, 2017)
 
MATTHEW 28:1-10
After the sabbath, as the first day of the week was dawning,
Mary Magdalene and the other Mary came to see the tomb.
And behold, there was a great earthquake;
for an angel of the Lord descended from heaven,
approached, rolled back the stone, and sat upon it.
His appearance was like lightning
and his clothing was white as snow.
The guards were shaken with fear of him
and became like dead men.
Then the angel said to the women in reply,
“Do not be afraid!
I know that you are seeking Jesus the crucified.
He is not here, for he has been raised just as he said.
Come and see the place where he lay.
Then go quickly and tell his disciples,
‘He has been raised from the dead,
and he is going before you to Galilee;
there you will see him.’
Behold, I have told you.”
Then they went away quickly from the tomb,
fearful yet overjoyed,
and ran to announce this to his disciples.
And behold, Jesus met them on their way and greeted them.
They approached, embraced his feet, and did him homage.
Then Jesus said to them, “Do not be afraid.
Go tell my brothers to go to Galilee,
and there they will see me.”
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We have come to the end of our spiritual spring training and a new season has begun. At sundown on Saturday we celebrate the Easter Vigil and celebrate the resurrection of Jesus Christ.
 
However, until sundown on Saturday it is recommended that we maintain our solemn observances of Good Friday because this is the time that we remember Jesus being in the tomb. There is silence. I was thinking that we often bypass this time of uncertainty. Imagine what was going on in the hearts of the disciples while Jesus was in the tomb. Some despaired that Jesus had been crucified. Had hope been destroyed? Had death won the victory? Do not pass too quickly from the crucifixion to the resurrection. Allow the reality of what happened sink in to your heart. It will make the joy of the resurrection even greater.
 
This is a small example, but I remember as a child one of our cats disappeared. I was a big animal lover, so I was devastated as one day passed into another with no sight of RJ the cat. Days turned into weeks and we knew that he was dead. The reality sank in as we imagined what might have caused his death. Was he hit by a car? Had a coyote killed him? You can imagine our surprise and joy when three months after he disappeared, RJ came walking into the house as if he had never left! Sadness turned into complete joy.
 
That was my experience with a cat. Now imagine the joy of the disciples when they encountered the risen Christ! Jesus rises from the dead as we hear from the Gospel of Matthew at the Easter Vigil. We enter the Easter Vigil liturgy in darkness, symbolizing the emptiness we experience without Jesus. We enter with the Easter candle, the only light in the church, which symbolizes Jesus coming as the Light of the world. Then we each light our candles from the Easter candle. The Light and Love of Jesus spreads throughout the church and the world. Death has not won the victory. Jesus is victorious! And we are the benefactors.
 
About six weeks ago I had the incredible opportunity to celebrate Mass in the tomb of Jesus. This is the very place where His body was laid to rest and the hopes of His followers were dashed. It is also the place where world history changed as Jesus rose from the dead and gave hope to all who follow Him. I have read the story so many times and prayed about it, but had never been in that sacred place. Being there made it real for me in a way that it never was before.
 
If the resurrection of Jesus does not give us hope, nothing will. No matter how difficult things seem to be in the world, Jesus has won the victory. No matter how challenging your life circumstances seem to be, Jesus has won the victory. He asks us to place our hope in Him, for if we die with Him in baptism and believe in Him as the Son of God, we also will live with Him for all eternity. That is His promise, and Jesus always fulfills His promise.
 
So take time Saturday morning and afternoon to reflect upon the stillness, the darkness of our lives. Our sins helped crucify Jesus and put Him in the tomb. And yet, He went to the cross to save us from our sins with a love that goes beyond our understanding. Take that darkness to Him Saturday night and let His Light and His Love and His Mercy transform your heart.
 
Do I believe Jesus rose from the dead?
Do I have hope that with Jesus all things are possible?
Do I have Easter joy in my heart?
 
Have a blessed Easter!
Fr. Burke
 
Here is the Spanish translation:
 
MATEO 28:1-10
Transcurrido el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el ángel del Señor bajó del cielo y acercándose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: “No teman. Ya sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus discípulos: ‘Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allá lo verán’. Eso es todo”.
 
Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: “No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán”.
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Hemos llegado al final de nuestro entrenamiento espiritual de primavera y una nueva temporada ha comenzado. Al atardecer del sábado celebramos la Vigilia de Pascua y celebramos la resurrección de Jesucristo.
 
Sin embargo, hasta el atardecer del sábado, se recomienda que mantengamos nuestras observancias solemnes del Viernes Santo, porque este es el tiempo que recordamos a Jesús en la tumba. Hay silencio. Estaba pensando que a menudo pasamos por alto este momento de incertidumbre. Imagina lo que estaba pasando en el corazón de los discípulos mientras Jesús estaba en la tumba. Algunos se desesperaron de que Jesús había sido crucificado. ¿Había sido destruida la esperanza? ¿La muerte había ganado la victoria? No pases demasiado rápido de la crucifixión a la resurrección. Permite que la realidad de lo sucedido se hunda en tu corazón. Hará que la alegría de la resurrección sea aún mayor.
 
Este es un pequeño ejemplo, pero recuerdo que cuando era niño, uno de nuestros gatos desapareció. Yo era un gran amante de los animales, así que estaba devastado como un día pasó a otro sin vista de RJ el gato. Los días se convirtieron en semanas y sabíamos que estaba muerto. La realidad se hundió mientras nos imaginábamos lo que pudo haber causado su muerte. ¿Fue atropellado por un auto? ¿Lo había matado un coyote? ¡Puedes imaginar nuestra sorpresa y alegría cuando tres meses después de su desaparición, RJ entró en la casa como si nunca se hubiera ido! La tristeza se convirtió en completa alegría.
 
Esa fue mi experiencia con un gato. ¡Ahora imagina la alegría de los discípulos cuando se encontraron con el Cristo resucitado! Jesús resucita de entre los muertos como lo escuchamos en el Evangelio de Mateo en la Vigilia de Pascua. Entramos en la liturgia de la Vigilia de Pascua en la oscuridad, simbolizando el vacío que experimentamos sin Jesús. Entramos con la vela de Pascua, la única luz en la iglesia, que simboliza la venida de Jesús como la Luz del mundo. Luego cada uno de nosotros encendemos nuestras velas de la vela pascual. La luz y el amor de Jesús se extienden por toda la iglesia y el mundo. La muerte no ha ganado la victoria. ¡Jesús es victorioso! Y nosotros somos los benefactores.
 
Hace unas seis semanas tuve la increíble oportunidad de celebrar la misa en la tumba de Jesús. Este es el mismo lugar donde Su cuerpo fue puesto a descansar y las esperanzas de Sus seguidores se desvanecieron. Es también el lugar donde la historia del mundo cambió cuando Jesús resucitó de entre los muertos y dio esperanza a todos los que lo siguen. He leído la historia tantas veces y he orado sobre ella, pero nunca he estado en ese lugar que lo hizo tan real para mí de una manera que nunca antes lo fue.
 
Si la resurrección de Jesús no nos da esperanza, nada lo hará. No importa que tan difíciles parezcan ser las cosas en el mundo, Jesús ha ganado la victoria. No importa que tan desafiantes parezcan ser las circunstancias de sus vidas, Jesús ha ganado la victoria. Él nos pide que pongamos nuestra esperanza en Él, porque si morimos con Él en el bautismo y creemos en Él como el Hijo de Dios, también viviremos con Él por toda la eternidad. Esa es Su promesa, y Jesús siempre cumple Su promesa.
 
Así que tomen tiempo el sábado por la mañana y por la tarde para reflexionar sobre la quietud, la oscuridad de nuestras vidas. Nuestros pecados ayudaron a crucificar a Jesús y a ponerlo en la tumba. Y sin embargo, Él fue a la cruz para salvarnos de nuestros pecados con un amor que va más allá de nuestro entendimiento. Llévenle esa oscuridad a Él el sábado por la noche y permitan que Su Luz y Su Amor y Su Misericordia transformen sus corazones.
 
¿Creo que Jesús resucitó de entre los muertos?
¿Tengo la esperanza de que con Jesús todo es posible?
¿Tengo alegría de Pascua en mi corazón?
 
¡Que tengan una bendecida Pascua!
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 14, 2017

Thought for Good Friday (April 14, 2017)

Thought for Good Friday (April 14, 2017)
 
I know this is a long reading, but this is such an important day in our Church calendar that I hope you take the time to read it through.
 
John 18:1—19:42
 
Jesus went out with his disciples across the Kidron valley
to where there was a garden,
into which he and his disciples entered.
Judas his betrayer also knew the place,
because Jesus had often met there with his disciples.
So Judas got a band of soldiers and guards
from the chief priests and the Pharisees
and went there with lanterns, torches, and weapons.
Jesus, knowing everything that was going to happen to him,
went out and said to them, “Whom are you looking for?”
They answered him, “Jesus the Nazorean.”
He said to them, “I AM.”
Judas his betrayer was also with them.
When he said to them, “I AM,”
they turned away and fell to the ground.
So he again asked them,
“Whom are you looking for?”
They said, “Jesus the Nazorean.”
Jesus answered,
“I told you that I AM.
So if you are looking for me, let these men go.”
This was to fulfill what he had said,
“I have not lost any of those you gave me.”
Then Simon Peter, who had a sword, drew it,
struck the high priest’s slave, and cut off his right ear.
The slave’s name was Malchus.
Jesus said to Peter,
“Put your sword into its scabbard.
Shall I not drink the cup that the Father gave me?”
 
So the band of soldiers, the tribune, and the Jewish guards seized Jesus,
bound him, and brought him to Annas first.
He was the father-in-law of Caiaphas,
who was high priest that year.
It was Caiaphas who had counseled the Jews
that it was better that one man should die rather than the people.
 
Simon Peter and another disciple followed Jesus.
Now the other disciple was known to the high priest,
and he entered the courtyard of the high priest with Jesus.
But Peter stood at the gate outside.
So the other disciple, the acquaintance of the high priest,
went out and spoke to the gatekeeper and brought Peter in.
Then the maid who was the gatekeeper said to Peter,
“You are not one of this man’s disciples, are you?”
He said, “I am not.”
Now the slaves and the guards were standing around a charcoal fire
that they had made, because it was cold,
and were warming themselves.
Peter was also standing there keeping warm.
 
The high priest questioned Jesus
about his disciples and about his doctrine.
Jesus answered him,
“I have spoken publicly to the world.
I have always taught in a synagogue
or in the temple area where all the Jews gather,
and in secret I have said nothing. Why ask me?
Ask those who heard me what I said to them.
They know what I said.”
When he had said this,
one of the temple guards standing there struck Jesus and said,
“Is this the way you answer the high priest?”
Jesus answered him,
“If I have spoken wrongly, testify to the wrong;
but if I have spoken rightly, why do you strike me?”
Then Annas sent him bound to Caiaphas the high priest.
 
Now Simon Peter was standing there keeping warm.
And they said to him,
“You are not one of his disciples, are you?”
He denied it and said,
“I am not.”
One of the slaves of the high priest,
a relative of the one whose ear Peter had cut off, said,
“Didn’t I see you in the garden with him?”
Again Peter denied it.
And immediately the cock crowed.
 
Then they brought Jesus from Caiaphas to the praetorium.
It was morning.
And they themselves did not enter the praetorium,
in order not to be defiled so that they could eat the Passover.
So Pilate came out to them and said,
“What charge do you bring against this man?”
They answered and said to him,
“If he were not a criminal,
we would not have handed him over to you.”
At this, Pilate said to them,
“Take him yourselves, and judge him according to your law.”
The Jews answered him,
“We do not have the right to execute anyone,“
in order that the word of Jesus might be fulfilled
that he said indicating the kind of death he would die.
So Pilate went back into the praetorium
and summoned Jesus and said to him,
“Are you the King of the Jews?”
Jesus answered,
“Do you say this on your own
or have others told you about me?”
Pilate answered,
“I am not a Jew, am I?
Your own nation and the chief priests handed you over to me.
What have you done?”
Jesus answered,
“My kingdom does not belong to this world.
If my kingdom did belong to this world,
my attendants would be fighting
to keep me from being handed over to the Jews.
But as it is, my kingdom is not here.”
So Pilate said to him,
“Then you are a king?”
Jesus answered,
“You say I am a king.
For this I was born and for this I came into the world,
to testify to the truth.
Everyone who belongs to the truth listens to my voice.”
Pilate said to him, “What is truth?”
 
When he had said this,
he again went out to the Jews and said to them,
“I find no guilt in him.
But you have a custom that I release one prisoner to you at Passover.
Do you want me to release to you the King of the Jews?”
They cried out again,
“Not this one but Barabbas!”
Now Barabbas was a revolutionary.
 
Then Pilate took Jesus and had him scourged.
And the soldiers wove a crown out of thorns and placed it on his head,
and clothed him in a purple cloak,
and they came to him and said,
“Hail, King of the Jews!”
And they struck him repeatedly.
Once more Pilate went out and said to them,
“Look, I am bringing him out to you,
so that you may know that I find no guilt in him.”
So Jesus came out,
wearing the crown of thorns and the purple cloak.
And he said to them, “Behold, the man!”
When the chief priests and the guards saw him they cried out,
“Crucify him, crucify him!”
 
Pilate said to them,
“Take him yourselves and crucify him.
I find no guilt in him.”
The Jews answered,
“We have a law, and according to that law he ought to die,
because he made himself the Son of God.”
Now when Pilate heard this statement,
he became even more afraid,
and went back into the praetorium and said to Jesus,
“Where are you from?”
Jesus did not answer him.
So Pilate said to him,
“Do you not speak to me?
Do you not know that I have power to release you
and I have power to crucify you?”
Jesus answered him,
“You would have no power over me
if it had not been given to you from above.
For this reason the one who handed me over to you
has the greater sin.”
Consequently, Pilate tried to release him; but the Jews cried out,
“If you release him, you are not a Friend of Caesar.
Everyone who makes himself a king opposes Caesar.”
 
When Pilate heard these words he brought Jesus out
and seated him on the judge’s bench
in the place called Stone Pavement, in Hebrew, Gabbatha.
It was preparation day for Passover, and it was about noon.
And he said to the Jews,
“Behold, your king!”
They cried out,
“Take him away, take him away! Crucify him!”
Pilate said to them,
“Shall I crucify your king?”
The chief priests answered,
“We have no king but Caesar.”
Then he handed him over to them to be crucified.
 
So they took Jesus, and, carrying the cross himself,
he went out to what is called the Place of the Skull,
in Hebrew, Golgotha.
There they crucified him, and with him two others,
one on either side, with Jesus in the middle.
Pilate also had an inscription written and put on the cross.
It read,
“Jesus the Nazorean, the King of the Jews.”
Now many of the Jews read this inscription,
because the place where Jesus was crucified was near the city;
and it was written in Hebrew, Latin, and Greek.
So the chief priests of the Jews said to Pilate,
“Do not write ‘The King of the Jews,’
but that he said, ‘I am the King of the Jews’.”
Pilate answered,
“What I have written, I have written.”
 
When the soldiers had crucified Jesus,
they took his clothes and divided them into four shares,
a share for each soldier.
They also took his tunic, but the tunic was seamless,
woven in one piece from the top down.
So they said to one another,
“Let’s not tear it, but cast lots for it to see whose it will be,”
in order that the passage of Scripture might be fulfilled that says:
They divided my garments among them,
and for my vesture they cast lots.
This is what the soldiers did.
Standing by the cross of Jesus were his mother
and his mother’s sister, Mary the wife of Clopas,
and Mary of Magdala.
When Jesus saw his mother and the disciple there whom he loved
he said to his mother, “Woman, behold, your son.”
Then he said to the disciple,
“Behold, your mother.”
And from that hour the disciple took her into his home.
 
After this, aware that everything was now finished,
in order that the Scripture might be fulfilled,
Jesus said, “I thirst.”
There was a vessel filled with common wine.
So they put a sponge soaked in wine on a sprig of hyssop
and put it up to his mouth.
When Jesus had taken the wine, he said,
“It is finished.”
And bowing his head, he handed over the spirit.
 
(Here all kneel and pause for a short time.)
 
Now since it was preparation day,
in order that the bodies might not remain on the cross on the sabbath,
for the sabbath day of that week was a solemn one,
the Jews asked Pilate that their legs be broken
and that they be taken down.
So the soldiers came and broke the legs of the first
and then of the other one who was crucified with Jesus.
But when they came to Jesus and saw that he was already dead,
they did not break his legs,
but one soldier thrust his lance into his side,
and immediately blood and water flowed out.
An eyewitness has testified, and his testimony is true;
he knows that he is speaking the truth,
so that you also may come to believe.
For this happened so that the Scripture passage might be fulfilled:
Not a bone of it will be broken.
And again another passage says:
They will look upon him whom they have pierced.
 
After this, Joseph of Arimathea,
secretly a disciple of Jesus for fear of the Jews,
asked Pilate if he could remove the body of Jesus.
And Pilate permitted it.
So he came and took his body.
Nicodemus, the one who had first come to him at night,
also came bringing a mixture of myrrh and aloes
weighing about one hundred pounds.
They took the body of Jesus
and bound it with burial cloths along with the spices,
according to the Jewish burial custom.
Now in the place where he had been crucified there was a garden,
and in the garden a new tomb, in which no one had yet been buried.
So they laid Jesus there because of the Jewish preparation day; for the tomb was close by.
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We reach one of the most solemn days of our spiritual spring training today on Good Friday. This is the only day of the year that Mass is not celebrated since we are remembering Jesus’ dying on the cross for us. Extra hosts are consecrated on Holy Thursday night so that Communion will be offered at the Good Friday service.
 
I will keep my comments brief today as this Scripture story of Christ’s passion speaks for itself. Although He was sinless, Jesus was condemned to death and accused of claiming to be “King of the Jews”. The irony is that Jesus actually is the “King of the Universe”.
Peter denied Jesus three times. Yet, Jesus gave Peter the keys to the Kingdom. We too deny Jesus often by what we think, say and do. We take part in the crucifixion on a daily basis. Yet the Lord forgives us if we seek His mercy, just as He forgave Peter. Today begins the novena for praying the Divine Mercy, which we will celebrate next Sunday. God’s mercy is beyond our imagination. Just imagine the love that flows from our God dying on the cross for us!
 
We also fast today to remember this most solemn day of the year. Some families ask for silence in the home between noon and 3pm to remember that first Good Friday. Try to maintain an atmosphere of prayer throughout the day. Don’t let this day be just another day of the week.
 
Why is it GOOD Friday? Because it is through the cross that we have the opportunity to live forever in heaven with our Lord.
 
Every single one of us is carrying a cross right now. Some crosses are heavier than others. How is the Lord asking me to be Simon today to help someone else carry their cross? Is someone in my family, a friend, a co-worker in need of my support? We all know that when someone helps us carry a cross, the load is lightened.
 
How will I observe Good Friday this year so that it becomes a day of prayer?
How do I participate in the crucifixion today?
What does the cross mean to me?
 
God bless,
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Se que esta es una lectura larga, pero es un día tan importante en el calendario de nuestra iglesia que espero que tomes el tiempo y los leas.
Padre Burke
 
Evangelio según San Juan 18,1-40.19,1-42.
 
Después de haber dicho esto, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón. Había en ese lugar una huerta y allí entró con ellos.
Judas, el traidor, también conocía el lugar porque Jesús y sus discípulos se reunían allí con frecuencia.
Entonces Judas, al frente de un destacamento de soldados y de los guardias designados por los sumos sacerdotes y los fariseos, llegó allí con faroles, antorchas y armas.
Jesús, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: “¿A quién buscan?”.
Le respondieron: “A Jesús, el Nazareno”. El les dijo: “Soy yo”. Judas, el que lo entregaba, estaba con ellos.
Cuando Jesús les dijo: “Soy yo”, ellos retrocedieron y cayeron en tierra.
Les preguntó nuevamente: “¿A quién buscan?”. Le dijeron: “A Jesús, el Nazareno”.
Jesús repitió: “Ya les dije que soy yo. Si es a mí a quien buscan, dejen que estos se vayan”.
Así debía cumplirse la palabra que él había dicho: “No he perdido a ninguno de los que me confiaste”.
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco.
Jesús dijo a Simón Pedro: “Envaina tu espada. ¿ Acaso no beberé el cáliz que me ha dado el Padre?”.
El destacamento de soldados, con el tribuno y los guardias judíos, se apoderaron de Jesús y lo ataron.
Lo llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, Sumo Sacerdote aquel año.
Caifás era el que había aconsejado a los judíos: “Es preferible que un solo hombre muera por el pueblo”.
Entre tanto, Simón Pedro, acompañado de otro discípulo, seguía a Jesús. Este discípulo, que era conocido del Sumo Sacerdote, entró con Jesús en el patio del Pontífice,
mientras Pedro permanecía afuera, en la puerta. El otro discípulo, el que era conocido del Sumo Sacerdote, salió, habló a la portera e hizo entrar a Pedro.
La portera dijo entonces a Pedro: “¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre?”. El le respondió: “No lo soy”.
Los servidores y los guardias se calentaban junto al fuego, que habían encendido porque hacía frío. Pedro también estaba con ellos, junto al fuego.
El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza.
Jesús le respondió: “He hablado abiertamente al mundo; siempre enseñé en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en secreto.
¿Por qué me interrogas a mí? Pregunta a los que me han oído qué les enseñé. Ellos saben bien lo que he dicho”.
Apenas Jesús dijo esto, uno de los guardias allí presentes le dio una bofetada, diciéndole: “¿Así respondes al Sumo Sacerdote?”.
Jesús le respondió: “Si he hablado mal, muestra en qué ha sido; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?”.
Entonces Anás lo envió atado ante el Sumo Sacerdote Caifás.
Simón Pedro permanecía junto al fuego. Los que estaban con él le dijeron: “¿No eres tú también uno de sus discípulos?”. El lo negó y dijo: “No lo soy”.
Uno de los servidores del Sumo Sacerdote, pariente de aquel al que Pedro había cortado la oreja, insistió: “¿Acaso no te vi con él en la huerta?”.
Pedro volvió a negarlo, y en seguida cantó el gallo.
Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder así participar en la comida de Pascua.
Pilato salió a donde estaban ellos y les preguntó: “¿Qué acusación traen contra este hombre?”. Ellos respondieron:
“Si no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos entregado”.
Pilato les dijo: “Tómenlo y júzguenlo ustedes mismos, según la Ley que tienen”. Los judíos le dijeron: “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”.
Así debía cumplirse lo que había dicho Jesús cuando indicó cómo iba a morir.
Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?”.
Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”.
Pilato replicó: “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?”.
Jesús respondió: “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”.
Pilato le dijo: “¿Entonces tú eres rey?”. Jesús respondió: “Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”.
Pilato le preguntó: “¿Qué es la verdad?”. Al decir esto, salió nuevamente a donde estaban los judíos y les dijo: “Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo.
Y ya que ustedes tienen la costumbre de que ponga en libertad a alguien, en ocasión de la Pascua, ¿quieren que suelte al rey de los judíos?”.
Ellos comenzaron a gritar, diciendo: “¡A él no, a Barrabás!”. Barrabás era un bandido.
Pilato mandó entonces azotar a Jesús.
Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo,
y acercándose, le decían: “¡Salud, rey de los judíos!”, y lo abofeteaban.
Pilato volvió a salir y les dijo: “Miren, lo traigo afuera para que sepan que no encuentro en él ningún motivo de condena”.
Jesús salió, llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: “¡Aquí tienen al hombre!”.
Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron: “¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!”. Pilato les dijo: “Tómenlo ustedes y crucifíquenlo. Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo”.
Los judíos respondieron: “Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley debe morir porque él pretende ser Hijo de Dios”.
Al oír estas palabras, Pilato se alarmó más todavía.
Volvió a entrar en el pretorio y preguntó a Jesús: “¿De dónde eres tú?”. Pero Jesús no le respondió nada.
Pilato le dijo: “¿No quieres hablarme? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y también para crucificarte?”.
Jesús le respondió: ” Tú no tendrías sobre mí ninguna autoridad, si no la hubieras recibido de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti ha cometido un pecado más grave”.
Desde ese momento, Pilato trataba de ponerlo en libertad. Pero los judíos gritaban: “Si lo sueltas, no eres amigo del César, porque el que se hace rey se opone al César”.
Al oír esto, Pilato sacó afuera a Jesús y lo hizo sentar sobre un estrado, en el lugar llamado “el Empedrado”, en hebreo, “Gábata”.
Era el día de la Preparación de la Pascua, alrededor del mediodía. Pilato dijo a los judíos: “Aquí tienen a su rey”.
Ellos vociferaban: “¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo!”. Pilato les dijo: “¿Voy a crucificar a su rey?”. Los sumos sacerdotes respondieron: “No tenemos otro rey que el César”.
Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron.
Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado “del Cráneo”, en hebreo “Gólgota”.
Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio.
Pilato redactó una inscripción que decía: “Jesús el Nazareno, rey de los judíos”, y la hizo poner sobre la cruz.
Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego.
Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: “No escribas: ‘El rey de los judíos’, sino: ‘Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos’.
Pilato respondió: “Lo escrito, escrito está”.
Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo,
se dijeron entre sí: “No la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a quién le toca”. Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi túnica. Esto fue lo que hicieron los soldados.
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”.
Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed.
Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.
Después de beber el vinagre, dijo Jesús: “Todo se ha cumplido”. E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.
Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne.
Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús.
Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas,
sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua.
El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean.
Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ninguno de sus huesos.
Y otro pasaje de la Escritura, dice: Verán al que ellos mismos traspasaron.
Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús -pero secretamente, por temor a los judíos- pidió autorización a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se la concedió, y él fue a retirarlo.
Fue también Nicodemo, el mismo que anteriormente había ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y áloe, que pesaba unos treinta kilos.
Tomaron entonces el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas, agregándole la mezcla de perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos.
En el lugar donde lo crucificaron había una huerta y en ella, una tumba nueva, en la que todavía nadie había sido sepultado.
Como era para los judíos el día de la Preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
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Llegamos a uno de los días más solemnes de nuestro entrenamiento espiritual de primavera hoy en Viernes Santo. Este es el único día del año en que la Misa no se celebra ya que estamos recordando la muerte de Jesús en la cruz por nosotros. Anfitriones adicionales se consagran la noche del Jueves Santo para que la Comunión sea ofrecida en el servicio del Viernes Santo.
 
Hoy mantendré mis comentarios cortos ya que esta historia de la Escritura de la pasión de Cristo habla por sí misma. A pesar de que no tenía pecado, Jesús fue condenado a muerte y acusado de pretender de ser el “Rey de los Judíos”. La ironía es que Jesús realmente es el “Rey del Universo”.
 
Pedro negó a Jesús tres veces. Sin embargo, Jesús le dio a Pedro las llaves del Reino. Nosotros también negamos a Jesús a menudo por lo que pensamos, decimos y hacemos. Tomamos parte en la crucifixión diariamente. Sin embargo, el Señor nos perdona si buscamos Su misericordia, así como perdonó a Pedro. Ahora empieza la novena de la Divina Misericordia, la cual celebraremos el próximo domingo. La misericordia de Jesús es más allá de nuestra imaginación. ¡Solo imagina el amor que fluye de nuestro Dios muriendo en la cruz por nosotros!
 
Hoy también ayunamos para recordar este día más solemne del año. Algunas familias piden silencio en la casa entre mediodía y las 3 de la tarde para recordar el primer Viernes Santo. Trata de mantener un ambiente de oración a lo largo del día. No permitas que este día sea solo otro día de la semana.
 
¿Porque es Viernes SANTO? Porque es a través de la cruz que tenemos la oportunidad de vivir por siempre en el cielo con nuestro Señor.
 
Todos y cada uno de nosotros está cargando una cruz en este momento. Algunas cruces son más pesadas que otras. ¿Cómo me está pidiendo el Señor que sea Simón hoy para ayudar a alguien mas a llevar su cruz? ¿Es alguien en mi familia, un amigo, un compañero de trabajo necesitado de mi apoyo? Todos sabemos que cuando alguien nos ayuda a llevar una cruz, la carga se aligera.
 
¿Cómo observaré el Viernes Santo este año para que se convierta en un día de oración?
¿Cómo participo hoy en la crucifixión?
¿Qué significa la cruz para mí?
 
Dios te bendiga,
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 12, 2017

Thought for Holy Thursday (April 13, 2017)

Thought for Holy Thursday (April 13, 2017)
 
JOHN 13:1-15
Before the feast of Passover, Jesus knew that his hour had come
to pass from this world to the Father.
He loved his own in the world and he loved them to the end.
The devil had already induced Judas, son of Simon the Iscariot, to hand him over.
So, during supper,
fully aware that the Father had put everything into his power
and that he had come from God and was returning to God,
he rose from supper and took off his outer garments.
He took a towel and tied it around his waist.
Then he poured water into a basin
and began to wash the disciples’ feet
and dry them with the towel around his waist.
He came to Simon Peter, who said to him,
“Master, are you going to wash my feet?”
Jesus answered and said to him,
“What I am doing, you do not understand now,
but you will understand later.”
Peter said to him, “You will never wash my feet.”
Jesus answered him,
“Unless I wash you, you will have no inheritance with me.”
Simon Peter said to him,
“Master, then not only my feet, but my hands and head as well.”
Jesus said to him,
“Whoever has bathed has no need except to have his feet washed,
for he is clean all over;
so you are clean, but not all.”
For he knew who would betray him;
for this reason, he said, “Not all of you are clean.”
 
So when he had washed their feet
and put his garments back on and reclined at table again,
he said to them, “Do you realize what I have done for you?
You call me ‘teacher’ and ‘master,’ and rightly so, for indeed I am.
If I, therefore, the master and teacher, have washed your feet,
you ought to wash one another’s feet.
I have given you a model to follow,
so that as I have done for you, you should also do.”
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Today is Holy Thursday – a day when the Church remembers the Last Supper Jesus had with His apostles. We remember a few important things:
 
1) The institution of the Eucharist. Jesus took the bread, said the blessing, broke the bread and gave it to His disciples and said, “Take this, all of you and eat of it. This is my body.” Then He took the chalice filled with wine, gave thanks to the Father, blessed it and gave it to His disciples saying, “This is my blood, which will be poured out for you. Do this in memory of me.” Every time we celebrate Mass, we are taken back to the Last Supper and we are following the Lord’s command to “Do this in memory of me”. It truly is His body and blood.
 
2) The institution of the priesthood. The Last Supper was the first Mass and Jesus was telling His disciples to “Do this in memory of me”. Priests offer sacrifice, so these priests and all priests ever since have done this (Mass) in memory of Jesus dying on the cross for us and rising to new life. At Mass, we are outside of time. We are at the Last Supper and also at Calvary at the foot of the cross. We don’t re-sacrifice Christ on the cross; His sacrifice happened once for all eternity. But at Mass, we re-present the mystery of Jesus’ passion, death and resurrection. Hence, we celebrate the priesthood today on Holy Thursday.
 
3) The washing of the feet. After Jesus washed the feet of the disciples, he said, “As I have done for you, you should also do.” Jesus gave us the example to follow. He came to serve, not to be served. He laid down His life for others. We too are called to wash the feet of others. We are not to think of ourselves as better than anyone, but servants of all. In fact, those who serve others in humility are greatest in the Kingdom of God. This goes directly against our world that encourages us to think of ourselves and get what we want out of life.
 
Jesus wanted to extend His love and mercy to all people of all times. That is why He gave us the Eucharist (His real presence) and the priesthood (those who act in His name). This makes sense that God thought of everything to take care of us. Jesus was thinking of you and me that night of the Last Supper and while hanging on the cross.
 
I highly encourage you to attend the Holy Thursday liturgy in your church tonight. Usually it begins in the evening, around 7pm. It is a beautiful Mass remembering these three things above.
 
Do I honor Jesus in the Blessed Sacrament of the Eucharist?
Do I recognize Jesus working through the ordained priesthood?
Do I regularly lay down my life and my desires to serve others?
What is my response to Jesus’ love as revealed in these readings today?
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
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Here is the Spanish translation:
 
JUAN 13:1-15
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
 
En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
 
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó: “Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”. Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.
 
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”.
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Hoy es Jueves Santo – un día en que la Iglesia recuerda la Última Cena que Jesús tuvo con sus apóstoles. Así que recordamos algunas cosas importantes:
 
1) La institución de la Eucaristía. Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, partió el pan y lo dio a sus discípulos y dijo: “Tomen esto, y coman de el. Esto es mi cuerpo.” Luego tomo el cáliz lleno de vino, dio gracias al Padre, lo bendijo y lo dio a sus discípulos diciendo: “Esta es mi sangre, que será derramada por ustedes. Hagan esto en memoria de mí.” Cada vez que celebramos Misa, regresamos a la Última Cena y seguimos el mandato del Señor de” Hagan esto en memoria mía”. Realmente es su cuerpo y sangre.
 
2) La institución del sacerdocio. La Última Cena fue la primera misa y Jesús decía a sus discípulos: “Hagan esto en memoria mía”. Los sacerdotes ofrecen sacrificios, así que estos sacerdotes y todos los sacerdotes desde entonces han hecho esto (Misa) en memoria de la muerte de Jesús en la cruz por nosotros y resucitando a una nueva vida. En la misa, estamos fuera de tiempo. Estamos en la Última Cena, y también en el Calvario, al pie de la cruz. No volvemos a sacrificar a Cristo en la cruz; Su sacrificio sucedió una vez por toda la eternidad. Pero en la Misa, nosotros re-presentamos el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Así que celebramos el sacerdocio hoy el Jueves Santo.
 
3) El lavado de los pies. Después que Jesús lavó los pies a los discípulos, dijo: “Como yo he hecho con ustedes, ustedes también lo harán.” Jesús nos dio el ejemplo a seguir. Él vino a servir, no a ser servido. El dio su vida por los demás. Nosotros también estamos llamados a lavar los pies de los demás. No estamos para pensar que somos mejor que alguien, sino servidores de todos. De hecho, aquellos que sirven a otros en humildad son más grandes en el Reino de Dios. Esto va directamente en contra de nuestro mundo, que nos incita a pensar en nosotros mismos y a conseguir lo que queremos de la vida.
 
Jesús quería extender Su amor y misericordia a todas las personas de todos los tiempos. Es por eso que Él nos dio la Eucaristía (Su presencia real) y el sacerdocio (aquellos que actúan en Su nombre). Esto tiene sentido de que Dios pensó en todo para cuidar de nosotros. Jesús estaba pensando en ti y para mí esa noche de la Última Cena y mientras estaba colgado en la cruz.
 
Yo los incito mucho a que asistan a la liturgia del Jueves Santo en su iglesia esta noche. Usualmente comienza en el atardecer, alrededor de las 7 pm. Es una misa hermosa, recordando estas tres cosas de arriba.
 
¿Honro a Jesús en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía?
¿Reconozco a Jesús trabajando a través del sacerdocio ordenado?
¿Regularmente doy mi vida y mis deseos para servir a los demás?
¿Cuál es mi respuesta al amor de Jesús así como se revela en estas lecturas de hoy?
 
¡Tengan un día bendecido!
Padre Burke
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Posted by: frburke23 | April 11, 2017

Thought for Wednesday of Holy Week (April 12, 2017)

Thought for Wednesday of Holy Week (April 12, 2017)
 
Matthew 26:14-25
 
One of the Twelve, who was called Judas Iscariot,
went to the chief priests and said,
“What are you willing to give me
if I hand him over to you?”
They paid him thirty pieces of silver,
and from that time on he looked for an opportunity to hand him over.
 
On the first day of the Feast of Unleavened Bread,
the disciples approached Jesus and said,
“Where do you want us to prepare
for you to eat the Passover?”
He said,
“Go into the city to a certain man and tell him,
‘The teacher says, (My appointed time draws near;
in your house I shall celebrate the Passover with my disciples.”‘“
The disciples then did as Jesus had ordered,
and prepared the Passover.
 
When it was evening,
he reclined at table with the Twelve.
And while they were eating, he said,
“Amen, I say to you, one of you will betray me.”
Deeply distressed at this,
they began to say to him one after another,
“Surely it is not I, Lord?”
He said in reply,
“He who has dipped his hand into the dish with me
is the one who will betray me.
The Son of Man indeed goes, as it is written of him,
but woe to that man by whom the Son of Man is betrayed.
It would be better for that man if he had never been born.”
Then Judas, his betrayer, said in reply,
“Surely it is not I, Rabbi?”
He answered, “You have said so.”
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The Fishers of Men of Joliet are sponsoring a Men’s Retreat the weekend of April 22-23, 2017 in Lemont. Fr. Dennis Spies and I will be present retreat and I invite you to attend. You will not be disappointed! For more information or to register go to http://fishersofmenonline.com/.
Today we have Matthew’s version of Judas’s betrayal. A common question that people ask regarding this story is, “Did Judas have a choice?” or “Did God create Judas to do evil?” Of course, we know that God would not create evil or create someone specifically to do evil. All that God creates is good. However, Jesus seems to know what Judas is about to do. How do we reconcile the fact that Jesus knew what Judas would do with Judas’s subsequent betrayal?
 
Judas did not know what his future held. God can see all things outside of time. He knows what we are going to choose because He sees the past, present and future all at once. This does not mean that we do not have free will. It only means that the Lord knows what we are going to choose.
In this case, Jesus could see that Judas was going to betray Him. It certainly wasn’t what Jesus wanted, but Judas did this out of free will – he was enticed by the money he was offered. God did not take away Judas’ free will. Moreover, Jesus can use evil things to bring about a greater good. He showed His power by allowing Lazarus to die and be in the tomb for four days; then Jesus raised him from the dead. He showed His power by allowing Judas to betray Him, die on the cross and then rise from the dead. Jesus even says that His time of glory begins when Judas betrays Him.
I hope this makes sense because it is a very important topic. Jesus would never want us to do evil. We have good and bad options laid out before us all the time. We have the freedom to choose. Freedom allows us to love and serve. It also allows us to sin and be selfish. There are consequences to every action – good and bad. The greatest gift we can give to God is loving Him and our neighbor – FREELY. Without free will, we would be robots and life would be extremely boring. However, with free will we see the poor choices that man has made throughout history.
 
We were made in the image and likeness of God. We were created to love and be loved and to live in paradise forever. We know that Adam and Eve used their free will to sin and to this day we continue the same sinful patterns. That is why forming our conscience is so important. We need to know right from wrong. We need to study the Scriptures and teachings of the Church. True freedom comes when we surrender our will to the will of God and follow His ways. The choice is up to us. What are we going to do? We can be Judas… We can be Peter… We can be Mary… And if we sin, may we fall to our knees and ask God for forgiveness.
 
The big difference between Judas and Peter is their response after sinning. Judas fell into despair and took his own life. Peter cried tears of sorrow and sought the Lord’s mercy. We too betray and deny Jesus on a regular basis. May we not fall into despair like Judas, but turn to the Lord with repentant hearts to seek His divine mercy, which is like an endless well of life-giving water. We are not the sum of our sins. Our identity is not tied to our failings. We are God’s beloved children and He awaits our return patiently and anxiously like the prodigal son.
 
Imagine what a beautiful reconciliation that could have been – Jesus forgiving Judas for handing Him over to death. Jesus would have embraced the one who betrayed Him. But Judas’s most serious sin was despair – he lost hope that God could forgive him. May we never lose hope, no matter how serious our sin. The Lord waits for us in love and mercy.
 
Have I seen God bring good out of difficult circumstances?
How am I using my free will to love and serve God and my neighbor?
Do I need to reconcile with God?
 
Have a great day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Mateo 26,14-25
En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?” Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
 
El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?” Él respondió: “Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: ‘El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’ “. Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua.
 
Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo: “Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme”. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: “¿Acaso soy yo, Señor?” Él respondió: “El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido”. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: “¿Acaso soy yo, Maestro?” Jesús le respondió: “Tú lo has dicho”.
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El grupo Pescadores de Hombres de Joliet está patrocinando un Retiro de Hombres en Ingles el fin de semana del 22-23 de Abril, 2017 en Lemont. P. Dennis Spies y yo estaremos presentes y los invito a asistir. ¡Usted no será decepcionado! Para obtener más información o para registrarse, visite http://fishersofmenonline.com/.
 
Hoy tenemos la versión de Mateo de la traición de Judas. Una pregunta común que la gente hace acerca de esta historia es, “¿Judas tenía otra opción?” o “¿Dios creo a Judas para hacer el mal?” Por supuesto, sabemos que Dios no crearía el mal o no crearía a alguien específicamente para hacer el mal. Todo lo que Dios crea es bueno. Sin embargo, Jesús parece saber lo que Judas está a punto de hacer. ¿Cómo conciliamos el hecho de que Jesús sabía lo que Judas haría sin causar la traición de Judas?
 
Judas no sabía lo que tenía su futuro. Dios puede ver todas las cosas fuera del tiempo. Él sabe lo que vamos a elegir porque ve el pasado, presente y futuro, todo a la vez. Esto no significa que no tenemos libre albedrío. Solo significa que el Señor sabe lo que vamos a elegir.
 
En este caso, Jesús pudo ver que Judas lo traicionaría. Ciertamente no era lo que Jesús quería, pero Judas hizo esto a través del libre albedrío- fue atraído por el dinero que le ofrecieron. Dios no quito el libre albedrío de Judas. Además, Jesús puede usar cosas malas para lograr un bien mayor. Él mostró Su poder permitiéndole a Lázaro morir y permanecer en el sepulcro cuatro días; luego Jesús lo resucitó de entre los muertos. Él mostró Su poder al permitir que Judas lo traicionara, muriera en la cruz y luego resucitara de entre los muertos. Jesús incluso dice que Su tiempo de gloria comienza cuando Judas lo traiciona.
 
Espero que esto tenga sentido porque es un tema muy importante. Jesús nunca querría que hagamos el mal. Tenemos buenas y malas opciones presentadas ante nosotros todo el tiempo. Tenemos la libertad de elegir. La libertad nos permite amar y servir. También nos permite pecar y ser egoístas. Hay consecuencias para cada acción – buenas y malas. El regalo más grande que podemos dar a Dios es amarlo a Él y a nuestro prójimo – LIBREMENTE. Sin el libre albedrío, seríamos robots y la vida sería extremadamente aburrida. Sin embargo, con el libre albedrío vemos las malas elecciones que el hombre ha hecho a lo largo de la historia.
 
Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios. Fuimos creados para amar y ser amados y vivir para siempre en el paraíso. Sabemos que Adán y Eva utilizaron su libre albedrío para pecar y hasta el día de hoy seguimos los mismos patrones pecaminosos. Por eso es tan importante formar nuestra conciencia. Necesitamos saber el bien del mal. Necesitamos estudiar las Escrituras y las enseñanzas de la Iglesia. La verdadera libertad viene cuando entregamos nuestra voluntad a la voluntad de Dios y seguimos Sus caminos. La elección depende de nosotros. ¿Qué vamos a hacer? Podemos ser Judas… Podemos ser Pedro… Podemos ser María… Y si pecamos, que caigamos de rodillas y pidamos perdón a Dios.
 
La gran diferencia entre Judas y Pedro es su respuesta después de pecar. Judas cayó en la desesperación y se quitó la vida. Pedro lloró lágrimas de dolor y buscó la misericordia del Señor. Nosotros también traicionamos y negamos a Jesús regularmente. Que no caigamos en la desesperación como Judas, sino que volvamos al Señor con corazones arrepentidos para buscar Su divina misericordia, que es como un pozo interminable de agua vivificante. No somos la suma de nuestros pecados. Nuestra identidad no está ligada a nuestras fallas. Somos hijos amados de Dios y Él espera nuestro regreso pacientemente y ansiosamente como el hijo pródigo.
 
Imagina qué hermosa reconciliación pudo haber sido – Jesús perdonando a Judas por entregarlo a la muerte. Jesús habría abrazado al que lo traicionó. Pero el pecado más grave de Judas fue la desesperación – perdió la esperanza de que Dios pudiera perdonarlo. Que nunca perdamos la esperanza, no importa cuán grave sea nuestro pecado. El Señor nos espera en amor y misericordia.
 
¿He visto a Dios sacar lo bueno de circunstancias difíciles?
¿Cómo uso mi libre albedrío para amar y servir a Dios y a mi prójimo?
¿Necesito reconciliarme con Dios?
 
¡Que tengas un buen día!
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 10, 2017

Thought for Tuesday of Holy Week (April 12)

Thought for Tuesday of Holy Week (April 12)
 
JOHN 13:21-33, 36-38
Reclining at table with his disciples, Jesus was deeply troubled and testified,
“Amen, amen, I say to you, one of you will betray me.”
The disciples looked at one another, at a loss as to whom he meant.
One of his disciples, the one whom Jesus loved,
was reclining at Jesus’ side.
So Simon Peter nodded to him to find out whom he meant.
He leaned back against Jesus’ chest and said to him,
“Master, who is it?”
Jesus answered,
“It is the one to whom I hand the morsel after I have dipped it.”
So he dipped the morsel and took it and handed it to Judas,
son of Simon the Iscariot.
After Judas took the morsel, Satan entered him.
So Jesus said to him, “What you are going to do, do quickly.”
Now none of those reclining at table realized why he said this to him.
Some thought that since Judas kept the money bag, Jesus had told him,
“Buy what we need for the feast,”
or to give something to the poor.
So Judas took the morsel and left at once. And it was night.
 
When he had left, Jesus said,
“Now is the Son of Man glorified, and God is glorified in him.
If God is glorified in him, God will also glorify him in himself,
and he will glorify him at once.
My children, I will be with you only a little while longer.
You will look for me, and as I told the Jews,
‘Where I go you cannot come,’ so now I say it to you.”
 
Simon Peter said to him, “Master, where are you going?”
Jesus answered him,
“Where I am going, you cannot follow me now,
though you will follow later.”
Peter said to him,
“Master, why can I not follow you now?
I will lay down my life for you.”
Jesus answered, “Will you lay down your life for me?
Amen, amen, I say to you, the cock will not crow
before you deny me three times.”
==========================
We are in Holy Week, the final week of spiritual spring training. This is a time of spiritual purification. Today let us focus on being selfless rather than selfish. As we move toward the Holy Triduum starting on Thursday, we read about Judas the betrayer. What could have caused Judas to betray Jesus in such a way? Surely Judas had initially responded to Jesus’ call with enthusiasm when He said, “Come follow me”.
 
Did Judas become disillusioned with Jesus’ message? Did holding the money bag become too much of a temptation for him? Did he become jealous of the other apostles and decide to do something to get attention? We can’t get into the mind of Judas, but from what we read he certainly lost his way.
 
Have you ever betrayed a friend?
Have you noticed that sometimes major betrayals begin with small sins and we slowly fade away from the Lord?
 
None of us are beyond what Judas did to Jesus. We are all sinners and at any moment could betray our best friend and/or the Lord. One of my grandmother’s favorite sayings was, “There but for the grace of God go I.” It is only by the grace of God that we can stay on His path toward holiness.
 
I have betrayed good friends in the past. I didn’t wake up in the morning thinking, “I’m going to betray a friend today”. I have noticed that when I have fallen in sin, it is because I have neglected my personal prayer time with the Lord. Instead of focusing on Him, I focus on myself and I become selfish. One definition of “sin” is wanting what I want, right now. On the other hand, “love” is seeking the best for the other.
 
Do I notice this dynamic of sin and selfishness in my life?
Do I truly seek the best for others or is that just a guise to get what I want?
 
Let us take time this Holy Week to look into our hearts and test our motivations.
 
What is the deepest desire of my heart?
Is it truly to know, to love and to serve the Lord?
Or is my desire to be known, to be loved, to be God?
 
Judas started off on the right track and something led him astray. That could be me or you. Once he realized that he had betrayed Jesus for a bag of money he despaired.
 
Lord, I come before you as a sinner. As I reflect on what Judas did to you, I am reminded that I betray you daily with my thoughts, words and actions. That is not my desire, but the things of this world distract me from You. I start to focus on my own wants and desires. This Holy Week, I open my heart to you in a new way. I ask you to fill me with your grace, your light and your strength in order to make you the absolute center of my life. Give me persistence in prayer, so that my heart burns with your love and the desire to serve you above all else. Help me to be selfless, trusting that your grace and love is sufficient for me.
 
God bless,
Fr. Burke
 
Here is the Spanish translation:
 
JUAN 13:21-33, 36-38
En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: “Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar”. Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: “¿De quién lo dice?” Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: “Señor, ¿quién es?” Le contestó Jesús: “Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar”. Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.
Jesús le dijo entonces a Judas: “Lo que tienes que hacer, hazlo pronto”. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.
 
Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará.
 
Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden ir’ ”. Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿a dónde vas?” Jesús le respondió: “A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde”. Pedro replicó: “Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. Jesús le contestó: “¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces”.
====================
Estamos en la Semana Santa, la última semana de entrenamiento espiritual de primavera. Este es un tiempo de purificación espiritual. Hoy vamos a enfocarnos en ser desinteresados en lugar de ser egoístas. A medida que avanzamos hacia el Santo Triduo que comienza el jueves, leemos acerca de Judas el traidor. ¿Qué le pudo haber causado a Judas para que traicionara a Jesús de tal manera? Ciertamente Judas había respondido inicialmente al llamado de Jesús con entusiasmo cuando dijo: “Ven y sígueme”.
 
¿Acaso Judas se desilusiono con el mensaje de Jesús? ¿Acaso el sostener la bolsa de dinero se convierto en demasiada tentación para él? ¿Llegó a ponerse celoso de los otros apóstoles y decidió hacer algo para llamar la atención? No podemos entrar en la mente de Judas, pero por lo que leemos ciertamente perdido la razón.
 
¿Alguna vez han traicionado a un amigo?
¿Han notado que a veces grandes traiciones comienzan con pequeños pecados y lentamente nos desvanecemos del Señor?
 
Ninguno de nosotros está más allá de lo que le hizo Judas a Jesús. Todos somos pecadores y en cualquier momento podemos traicionar a nuestro mejor amigo y / o al Señor. Uno de los dichos favoritos de mi abuela fue: “Ahí, pero por la gracia de Dios, voy yo.” Es sólo por la gracia de Dios que podemos permanecer en su camino hacia la santidad.
 
He traicionado a buenos amigos en el pasado. No me levante por la mañana pensando: “Hoy voy a traicionar a un amigo”. He notado que cuando me he caído en el pecado, es porque he descuidado mi tiempo de oración personal con el Señor. En lugar de concentrarme en Él, me concentro en mí mismo y me vuelvo egoísta. Una definición de “pecado” es querer lo que quiero, ahora mismo. Por otro lado, el “amor” es buscar lo mejor para el otro.
 
¿Noto esta dinámica del pecado y el egoísmo en mi vida?
¿Busco verdaderamente lo mejor para los demás o es sólo un disfraz para conseguir lo que quiero?
 
Tomemos tiempo esta Semana Santa para ver en nuestros corazones y poner a prueba nuestras motivaciones.
 
¿Cuál es el deseo más profundo de mi corazón?
¿Es realmente para conocer, amar y servir al Señor?
¿O mi deseo es de ser conocido, de ser amado, de ser Dios?
 
Judas comenzó en el camino correcto y algo lo descarrió. Ese podrías ser tú o yo. Una vez que se dio cuenta de que había traicionado a Jesús por una bolsa de dinero se desesperó.
 
Señor, vengo ante ti como un pecador. Al reflexionar sobre lo que Judas te hizo, me acuerdo que yo te traiciono diariamente con mis pensamientos, palabras y acciones. Ese no es mi deseo, pero las cosas de este mundo me distraen de ti. Comienzo a concentrarme en mis propias necesidades y deseos. Esta Semana Santa, abro mi corazón a ti de una manera nueva. Te pido que me llenes con tu gracia, tu luz y tu fuerza con el fin de hacerte el centro absoluto de mi vida. Dame la persistencia en la oración, para que mi corazón arda con tu amor y el deseo de servirte por encima de todo. Ayúdame a ser desinteresado, confiando en que tu amor y gracia es suficiente para mí.
 
Dios los bendiga,
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 9, 2017

Thought for Monday of Holy Week (April 11, 2017)

Thought for Monday of Holy Week (April 11, 2017)
 
JOHN 12:1-11
Six days before Passover Jesus came to Bethany,
where Lazarus was, whom Jesus had raised from the dead.
They gave a dinner for him there, and Martha served,
while Lazarus was one of those reclining at table with him.
Mary took a liter of costly perfumed oil
made from genuine aromatic nard
and anointed the feet of Jesus and dried them with her hair;
the house was filled with the fragrance of the oil.
Then Judas the Iscariot, one of his disciples,
and the one who would betray him, said,
“Why was this oil not sold for three hundred days’ wages
and given to the poor?”
He said this not because he cared about the poor
but because he was a thief and held the money bag
and used to steal the contributions.
So Jesus said, “Leave her alone.
Let her keep this for the day of my burial.
You always have the poor with you, but you do not always have me.”
 
The large crowd of the Jews found out that he was there and came,
not only because of him, but also to see Lazarus,
whom he had raised from the dead.
And the chief priests plotted to kill Lazarus too,
because many of the Jews were turning away
and believing in Jesus because of him.
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Coaches always told me, “You are going to get out of this whatever you put into it.” The same is true in our spiritual life as we enter Holy Week and the climax of our spiritual spring training. We cannot expect to be holy just be going through the motions. We have to invest time and energy into this process.
 
There is a sharp contrast in the two characters in this scene – Mary and Judas. Mary used a costly liter of perfumed oil to anoint the feet of Jesus. She dried his feet with her hair. You can imagine the care with which she bathed Jesus’ feet. She was giving Jesus her best – her love, her tenderness, the most expensive oil she had.
 
Judas, on the other hand, could not see Jesus in front of him. He was only concerned about the money that was being “wasted” by Mary on the feet of Jesus. He only saw dollar signs.
 
How does this relate to us today?
 
Do I give Jesus the very best that I have – my time, my money, my talents? I was talking with a friend recently. He put a $20 bill in the collection basket at church and his girlfriend said, “How can you put $20 in the collection? We can use that money for something else.” He responded, “You don’t seem to mind when we go out for drinks and spend $50 and yet you are offended that I want to offer $20 to the Lord?”
 
Do I give Jesus my leftovers or do I give Him my best? I am not saying that this is all about money. Yes, we should return to the Lord 10% of everything that we make. Every dollar we earn is a gift from God because Jesus has given us the ability to work and has allowed us to find a job. Judas only thought selfishly about money. Am I selfish with the financial gifts that God gives me?
 
Do I also give the Lord the best of my time? Do I attend Mass at least every Sunday? Do I spend time in prayer each day thanking God for all that He has given me? Do I give God time only when it is convenient for me?
 
Do I share my talents with God and others? What are the talents that God has given me? Do I use them for the greater glory of God? Am I selfish with my talents? Do I use them only for my benefit? Or do I use them to share the Good News of Jesus Christ? Can you imagine a world in which everyone used the talents for the purpose God intended them to be used?
 
Take time today to reflect on how God has blessed you. Are you being generous in return? We cannot outdo God in generosity! Try to outdo God in generosity and see what happens.
 
Peace,
Fr. Burke
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Spanish translation:
 
San Juan 12, 1-11
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.
 
Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó: “¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?” Esto lo dijo, no porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaban en ella.
 
Entonces dijo Jesús: “Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán”.
 
Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús.
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Los entrenadores siempre me dijeron: “Usted va a obtener de esto lo que usted haya puesto.” La misma verdad se aplica a nuestra vida espiritual al entrar en la Semana Santa y al punto culminante de nuestra formación espiritual en primavera. No podemos esperar que para ser santos simplemente lo vamos a lograr por estar pasando por los caminos de la vida. Tenemos que invertir tiempo y energía en este caminar.
 
Hay un marcado contraste en los dos personajes del evangelio de hoy – María y Judas. María utiliza un litro de aceite perfumado costoso para ungir los pies de Jesús. Ella le secó sus pies con su cabello. Se pueden imaginar con que cuidado le lavaba los pies a Jesús. Ella estaba dando lo mejor que tenía a Jesús: su amor, su ternura, el aceite más caro que poseía.
 
Por otro lado, Judas no podía ver a Jesús delante de él. El sólo se preocupaba por el dinero que estaba siendo “desperdiciado”, por María en los pies de Jesús. El sólo miraba el dinero que desperdisiaba.
 
¿Cómo se relaciona esto con nosotros hoy?
¿Doy a Jesús lo mejor que tengo: mi tiempo, mi dinero, mi talento? Yo estaba hablando con un amigo recientemente. Él puso un billete de $20 dólares en la canasta de la colecta en la iglesia y su novia dijo: “¿Cómo puedes poner $20 dólares en la colecta? Podemos usar ese dinero para otra cosa.” Él le respondió: “Esto no te viene a la mente cuando vamos a tomar unas bebidas y gastamos $50 dólares y todavía te ofendes que yo quiero ofrecer $20 dólares al Señor?”
 
¿Doy a Jesús lo que me sobra o le doy lo mejor de mí? No quiero decir que esto tiene que ver con el dinero. Nosotros deberíamos devolver al Señor el 10% de todo lo que ganamos. Cada dólar que ganamos es un regalo de Dios porque Jesús nos ha dado la capacidad de trabajar y nos ha permitido obtener un trabajo. Judas egoístamente sólo pensaba en el dinero. ¿Soy egoísta con los dones y talentos que Dios me ha dado?
 
¿También doy al Señor lo mejor de mi tiempo? ¿Asisto a misa por lo menos todos los domingos? ¿Paso tiempo en oración cada día dando gracias a Dios por todo lo que me ha dado? ¿Solamente dedico tiempo a Dios cuando es conveniente para mí?
 
¿Comparto mis talentos con Dios y los demás? ¿Cuáles son los talentos que Dios me ha dado? ¿Uso mis talentos para la mayor gloria de Dios? ¿Soy egoísta con mis talentos? Cómo puedo utilizar dichos dones no únicamente para mi beneficio? ¿O los utilizo para compartir la Buena Nueva de Jesucristo? ¿Se imaginan un mundo en el que todos utilizan sus talentos para el fin con el que Dios desea que sean utilizados?
 
Tómese hoy el tiempo necesario para reflexionar sobre cómo Dios le ha bendecido. ¿Está siendo generoso/a para devolverle lo que Dios le da? ¡No podemos superar a Dios en generosidad! Trata de superar a Dios en generosidad y veras qué pasará!
Paz,
Padre Burke
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Posted by: frburke23 | April 9, 2017

Thought for Palm Sunday (April 9, 2017)

Thought for Palm Sunday (April 9, 2017)
 
MATTHEW 21:1-11
When Jesus and the disciples drew near Jerusalem
and came to Bethphage on the Mount of Olives,
Jesus sent two disciples, saying to them,
“Go into the village opposite you,
and immediately you will find an ass tethered,
and a colt with her.
Untie them and bring them here to me.
And if anyone should say anything to you, reply,
‘The master has need of them.’
Then he will send them at once.”
This happened so that what had been spoken through the prophet
might be fulfilled:
Say to daughter Zion,
“Behold, your king comes to you,
meek and riding on an ass,
and on a colt, the foal of a beast of burden.”
The disciples went and did as Jesus had ordered them.
They brought the ass and the colt and laid their cloaks over them,
and he sat upon them.
The very large crowd spread their cloaks on the road,
while others cut branches from the trees
and strewed them on the road.
The crowds preceding him and those following
kept crying out and saying:
“Hosanna to the Son of David;
blessed is he who comes in the name of the Lord;
hosanna in the highest.”
And when he entered Jerusalem
the whole city was shaken and asked, “Who is this?”
And the crowds replied,
“This is Jesus the prophet, from Nazareth in Galilee.”
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Today we begin the holiest of all weeks of the year. This is when our spiritual spring training steps up a notch to get us ready for the game of life. This week we will re-present the passion, death and resurrection of our Lord Jesus Christ.
 
Having just returned from the Holy Land, I was struck by the Incarnation because it was so tangible as we walked the footsteps of Jesus. This is where our Lord was born in the flesh and this is where He died for our sins on the cross. Take time this week to contemplate the depth of God’s love for me and you this week.
 
Please don’t let this week be just another week in your life. Just as the baseball players step up their concentration as they prepare for the long season at hand, we Christians also should increase our focus on how we are living as disciples of Jesus Christ to prepare for our life ahead.
 
Today is Palm Sunday, given the name because as Jesus entered Jerusalem for the Passover, the people waved palm branches and shouted “Hosanna!”, which is an expression of praise and joy. Some of the people recognized Jesus as the Savior and they could not contain their joy. Others were plotting to kill Him because they thought He was blaspheming.
 
When the Kings returned to town after a victory, they rode in on a horse, a sign of power. Jesus rides in on a donkey, fulfilling the prophecy of Zechariah 9:9, “Exult greatly, O daughter Zion! Shout for joy, O daughter Jerusalem! Behold: your king is coming to you, a just savior is he, humble, and riding on a donkey, on a colt, the foal of a donkey.” Jesus, the King of kings, came as a humble servant to win a battle, but not as a powerful military ruler, but as the Messiah who would die on a cross.
 
Sometimes we too have expectations of Jesus. We want Him to take away any suffering in our lives. We want life to be easy. We don’t want any pain in our lives. But Jesus came to unite Himself to us in our suffering and helps us carry our cross with hope, love and patience. He never promised to take away our suffering, but promised to help us through it.
 
Take time this week to attend the Triduum liturgies this week. Step back from your busy lives and contemplate this great mystery of our God who came to save us from our sins.
 
• Holy Thursday – we celebrate the institution of the priesthood and the Eucharist as we experience the Last Supper and the washing of the feet.
 
• Good Friday – we venerate the cross, which symbolizes Jesus’ incredible love for you and me and we read the Passion narrative like we do today on Palm Sunday.
 
• Holy Saturday Vigil– we hear the great story of salvation history and receive new members into the Church through the Sacraments of Initiation (Baptism, Eucharist, Confirmation). We renew our own baptismal promises and celebrate the resurrection.
 
• Easter Sunday – the resurrection is the reason for our joy. We sing ALLELUIA once again to rejoice in Jesus conquering death by His rising from the dead. Jesus has won the victory, which gives us all great hope!
 
What will I do this Holy Week to grow closer to Jesus?
How will I celebrate this Holy Week?
Will I slow down this week to contemplate the great mystery of salvation?
 
Have a blessed Palm Sunday,
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
Mateo 21, 1-11
Cuando se aproximaban ya a Jerusalén, al llegar a Betfagé, junto al monte de los Olivos, envió Jesús a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Vayan al pueblo que ven allí enfrente; al entrar, encontrarán amarrada una burra y un burrito con ella; desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les pregunta algo, díganle que el Señor los necesita y enseguida los devolverá”.
 
Esto sucedió para que se cumplieran las palabras del profeta: Díganle a la hija de Sión: He aquí que tu rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito, hijo de animal de yugo.
 
Fueron, pues, los discípulos e hicieron lo que Jesús les había encargado y trajeron consigo la burra y el burrito. Luego pusieron sobre ellos sus mantos y Jesús se sentó encima. La gente, muy numerosa, extendía sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de los árboles y las tendían a su paso. Los que iban delante de él y los que lo seguían gritaban: “¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!”
 
Al entrar Jesús en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. Unos decían: “¿Quién es éste?” Y la gente respondía: “Éste es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”.
======================
Hoy comenzamos la semana más santa de todas las semanas del año. Aquí es cuando nuestro entrenamiento espiritual de primavera sube a un nivel superior para prepararnos para el juego de la vida. Esta semana volveremos a presentar la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
 
Acabo de regresar de la Tierra Santa hace un mes, y fui sorprendido mucho por la Encarnación porque era tan tangible cuando caminaba los pasos de Jesús. Aquí es donde nuestro Señor nació en la carne y aquí es donde Él murió por nuestros pecados en la cruz. Toma tiempo esta semana para contemplar la profundidad del amor de Dios por ti y por mí.
 
Por favor, no dejes que esta semana sea solo una semana más en tu vida. Al igual que los jugadores de béisbol refuerzan su concentración mientras se preparan para la larga temporada, los cristianos también deberíamos aumentar nuestro enfoque en la forma en que vivimos como discípulos de Jesucristo para prepararnos para nuestra vida por delante.
 
Hoy es Domingo de Ramos, dado el nombre porque cuando Jesús entró en Jerusalén para la Pascua, las personas agitaban ramas de palma y gritaron “¡Hosanna!”, Que es una expresión de alabanza y alegría. Algunas de las personas reconocieron a Jesús como el Salvador y no podían contener su alegría. Otros estaban tramando matarlo porque pensaban que Él estaba blasfemando.
 
Cuando los Reyes regresaron a la ciudad después de una victoria, montaron en un caballo, un signo de poder. Jesús monta en un burro, cumpliendo la profecía de Zacarías 9: 9, “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” Jesús, el Rey de reyes, vino como un humilde servidor para ganar una batalla, no como un gobernante militar poderoso, pero como el Mesías que moriría en una cruz.
 
A veces nosotros también tenemos expectativas de Jesús. Queremos que nos quite cualquier sufrimiento en nuestras vidas. Queremos que la vida sea fácil. No queremos ningún dolor en nuestras vidas. Pero Jesús vino a unirse a nosotros en nuestro sufrimiento y nos ayuda a llevar nuestra cruz con esperanza, amor y paciencia. Nunca prometió quitar nuestro sufrimiento, sino prometió ayudarnos a través de él.
 
Toma tiempo para asistir a las liturgias del Triduo esta semana. Da un paso atrás en tu vida ocupada y contempla este gran misterio de nuestro Dios que vino a salvarnos de nuestros pecados.
 
· Jueves Santo – celebramos la institución del sacerdocio y la Eucaristía mientras experimentamos la última cena y el lavado de los pies.
 
· Viernes Santo – veneramos la cruz, que simboliza el amor increíble de Jesús por ti y por mí y leemos la narración de la Pasión, como lo hacemos hoy en Domingo de Ramos.
 
· Vigilia de Sábado Santo – escuchamos la gran historia de la historia de la salvación y recibimos a nuevos miembros en la Iglesia a través de los Sacramentos de Iniciación (Bautismo, Eucaristía, Confirmación). Renovamos nuestras propias promesas bautismales y celebramos la resurrección.
 
· Domingo de Pascua – la resurrección es la razón de nuestra alegría. Cantamos ALLELUIA una vez más para alegrarnos en Jesús venciendo a la muerte por Su resurrección de entre los muertos. ¡Jesús ha ganado la victoria, lo que nos da una gran esperanza!
 
¿Qué voy a hacer esta Semana Santa para crecer más cerca de Jesús?
 
¿Cómo voy a celebrar esta Semana Santa?
 
¿Voy a ir más despacio esta semana para contemplar el gran misterio de la salvación?
 
Que tengas un Domingo de Ramos bendecido,
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 7, 2017

Thought for Saturday, 5th Week of Lent (April 7, 2017)

Thought for Saturday, 5th Week of Lent (April 7, 2017)
 
EZEKIAL 37:21-28
Thus says the Lord GOD:
I will take the children of Israel from among the nations
to which they have come,
and gather them from all sides to bring them back to their land.
I will make them one nation upon the land,
in the mountains of Israel,
and there shall be one prince for them all.
Never again shall they be two nations,
and never again shall they be divided into two kingdoms.
 
No longer shall they defile themselves with their idols,
their abominations, and all their transgressions.
I will deliver them from all their sins of apostasy,
and cleanse them so that they may be my people
and I may be their God.
My servant David shall be prince over them,
and there shall be one shepherd for them all;
they shall live by my statutes and carefully observe my decrees.
They shall live on the land that I gave to my servant Jacob,
the land where their fathers lived;
they shall live on it forever,
they, and their children, and their children’s children,
with my servant David their prince forever.
I will make with them a covenant of peace;
it shall be an everlasting covenant with them,
and I will multiply them, and put my sanctuary among them forever.
My dwelling shall be with them;
I will be their God, and they shall be my people.
Thus the nations shall know that it is I, the LORD,
who make Israel holy,
when my sanctuary shall be set up among them forever.
=====================
As we prepare to enter Jerusalem on Palm Sunday tomorrow, we focus on one of Jesus’s goals. He came to unite us as one with the Father as we hear in the first reading from the prophet Ezekiel. Although Ezekiel lived almost 600 years before Jesus, he prophesied about the One who was to come to “gather them” and “make them one nation upon the land.”
 
The evil one always wants to divide and conquer. When we feel alone and isolated, our defenses go down and we are easily overtaken. However, when we stand united and work together, we are strong and we more easily resist temptation.
 
Israel was divided into two nations and then they were dispersed throughout the world. This scattering was the work of the evil one. Their strength was diminished. We see this pattern everywhere. Within ourselves, our families, our communities, our countries and our world, we see division, fighting and unrest. Jesus, the Prince of Peace, came to unite us, to deliver us from our sins, to be our God, and to establish “an everlasting covenant” with us.
 
Think of a time when you felt very connected to a group of people. Think about the strength that gave you to resist temptation. Think of the joy you experienced at that time. This is grace. This is Jesus working in our midst as the One who unites us. This is His goal for us always. He came so that we might have abundant life with Him.
 
Now think of a time when you really felt isolated and alone. What did that feel like? Was there fear and hopelessness? Was temptation difficult to resist? Be aware of these moments and know that we must resist the evil one. During these times of isolation, fight against the desire to be alone. Rather seek Jesus and other Christian friends and the evil one will flee.
 
Where do I see division and isolation in my life?
Where do I experience union, peace and joy?
 
In the Gospel for today (John 11:45-56), Caiaphas “prophesied that Jesus was going to die for the nation, but also gather into one the dispersed children of God.” That is part of the mission of Jesus, to gather us together as children of God, which means we are all brothers and sisters in Christ.
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
 
Spanish translation:
 
EZEQUIEL 37:21-28
Esto dice el Señor Dios: “Voy a recoger de las naciones a donde emigraron, a todos los israelitas; de todas partes los congregaré para llevarlos a su tierra. Haré de ellos un solo pueblo en mi tierra, en los montes de Israel; habrá un solo rey para todos ellos y nunca más volverán a ser dos naciones, ni a dividirse en dos reinos.
 
Ya no volverán a mancharse con sus ídolos, sus abominaciones y con todas sus iniquidades; yo los salvaré de las infidelidades que cometieron y los purificaré; ellos van a ser mi pueblo y yo voy a ser su Dios.
 
Mi siervo David será su rey y todos ellos no tendrán más que un pastor; cumplirán mis mandamientos y pondrán por obra mis preceptos. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob y en la que habitaron los padres de ustedes, y ahí vivirán para siempre ellos, sus hijos y sus nietos; mi siervo David será su rey para siempre.
 
Voy a hacer con ellos una alianza eterna de paz. Los asentaré, los haré crecer y pondré mi santuario entre ellos para siempre. En medio de ellos estará mi templo: yo voy a ser su Dios y ellos van a ser mi pueblo.
 
Las naciones sabrán que yo soy el Señor que santifica a Israel, cuando vean mi santuario en medio de ellos para siempre”.
======================
A medida que nos preparamos para entrar en Jerusalén mañana Domingo de Ramos, nos enfocamos en uno de los objetivos de Jesús. Él vino a unirnos en uno con el Padre. Escuchamos en la primera lectura del profeta Ezequiel. A pesar de que Ezequiel vivió casi 600 años antes de Jesús, profetizó acerca de Aquel que iba a “congregarlos” y “hacer de ellos un solo pueblo sobre la tierra”.
 
El maligno siempre quiere dividir y conquistar. Cuando nos sentimos solos y aislados, nuestras defensas bajan y somos fácilmente superados. Sin embargo, cuando estamos unidos y trabajamos juntos, somos fuertes y resistimos más fácilmente a la tentación.
 
Israel se dividió en dos naciones y luego se dispersaron por todo el mundo. Esta dispersión es obra del maligno. Su fuerza disminuyó. Vemos este patrón en todas partes. Dentro de nosotros mismos, nuestras familias, nuestras comunidades, nuestros países y nuestro mundo, vemos división, lucha e inquietud. Jesús, el Príncipe de la Paz, vino a unirnos, para librarnos de nuestros pecados, para ser nuestro Dios y para establecer “una alianza eterna” con nosotros.
 
Piensa en un momento en el que te sentiste muy conectado con un grupo de personas. Piensa en la fuerza que te dio para resistir la tentación. Piensa en la alegría que experimentaste en ese momento. Esto es gracia. Esto es Jesús obrando en medio de nosotros como Aquel que nos une. Este es Su objetivo para nosotros siempre. Él vino para que tengamos vida abundante con Él.
 
Ahora piensa en un momento en el que realmente te sentiste aislado y solo. ¿Cómo se sintió? ¿Había miedo y desesperanza? ¿Era difícil resistir la tentación? Se consciente de estos momentos y que debemos resistir al maligno. Durante estos tiempos de aislamiento, lucha contra el deseo de estar solo y busca a Jesús y otros amigos cristianos y el maligno huirá.
 
¿Dónde veo la división y el aislamiento en mi vida?
¿Dónde experimento unión, paz y alegría?
 
En el Evangelio de hoy (Juan 11: 45-56), Caifás “profetizó que Jesús iba a morir por la nación, y no sólo por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios”. Eso es parte de la misión de Jesús, congregarnos como hijos de Dios, lo que significa que todos somos hermanos y hermanas en Cristo.
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke
Posted by: frburke23 | April 6, 2017

Thought for Friday, 5th Week of Lent (April 7, 2017)

Thought for Friday, 5th Week of Lent (April 7, 2017)
 
JOHN 10:31-42
The Jews picked up rocks to stone Jesus.
Jesus answered them, “I have shown you many good works from my Father.
For which of these are you trying to stone me?”
The Jews answered him,
“We are not stoning you for a good work but for blasphemy.
You, a man, are making yourself God.”
Jesus answered them,
“Is it not written in your law, ‘I said, ‘You are gods?'”
If it calls them gods to whom the word of God came,
and Scripture cannot be set aside,
can you say that the one
whom the Father has consecrated and sent into the world
blasphemes because I said, ‘I am the Son of God?’
If I do not perform my Father’s works, do not believe me;
but if I perform them, even if you do not believe me,
believe the works, so that you may realize and understand
that the Father is in me and I am in the Father.”
Then they tried again to arrest him;
but he escaped from their power.
 
He went back across the Jordan
to the place where John first baptized, and there he remained.
Many came to him and said,
“John performed no sign,
but everything John said about this man was true.”
And many there began to believe in him.
====================
Once again today we focus on faith during our spiritual spring training. This is something that we could focus on for years because it is so fundamental in our spiritual lives. Jesus was speaking the truth to everyone that He was the Son of God. He performed mighty works, taught with authority and displayed a love that was beyond anything the world had seen before, and yet most did not believe Him.
 
However, some people did believe Jesus. They placed their faith in Him and their lives were never the same. They did not understand everything, but they trusted Jesus.
 
Jesus invites us today to place our faith in Him as well. We may not understand everything – natural disasters, innocent people suffering, violence and poverty. We may not completely understand the mystery of the Eucharist or the gift of life. But Jesus invites us to trust in Him. With Jesus all things are possible, no matter how difficult things may seem.
 
The choice is up to us. We are asked to make a conscious decision to follow Jesus and surrender our wills to Him. This can be frightening, but allow Peter’s words to echo in our hearts, “To whom shall we go? You alone Lord have the words of everlasting life.” (John 6:68)
 
Lord, increase my faith. Help me to trust in you especially when I don’t have the answers. Help me to stay close to you when I feel alone. Help me to follow you when I don’t see the path in front of me. Jesus, I trust in you.
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
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Here is the Spanish translation:
 
JUAN 10:31-42
Los Judíos recogieron piedras para apedrear a Jesús.
Jesús les respondió: “Yo les he mostrado muchas obras buenas de mi Padre.
¿Por cuál de estas están ustedes tratando de apedrearme? “
Los Judíos le respondieron:
“No te apedreamos por una obra buena, sino por blasfemia.
Tú, un hombre, te estás haciendo Dios. “
Jesús les respondió:
“¿No está escrito en su ley: Yo les digo: ‘ustedes son dioses?'”
Si se les llama dioses a quienes la palabra de Dios vino,
y la Escritura no se puede dejar de lado,
¿pueden decir que el único
a quien el Padre consagro y envió al mundo,
blasfema porque he dicho: “Yo soy el Hijo de Dios?’
Si no realizo las obras de mi Padre, no me crean;
pero si las realizo, incluso si ustedes no me creen,
crean las obras, para que puedan darse cuenta y comprendan
que el Padre está en mí y yo en el Padre”.
Luego intentaron de nuevo detenerlo;
pero él se escapó de su poder.
Se regresó al otro lado del Jordán
al lugar donde Juan bautizó primero, y allí permaneció.
Muchos vinieron a él y le dijeron:
“Juan no hizo ninguna señal,
pero todo lo que Juan dijo de éste hombre, era verdad. “
Y muchos allí comenzaron a creer en él.
===================
Una vez más, hoy nos enfocamos en la fe durante nuestro entrenamiento espiritual de primavera. Esto es algo en lo que podemos enfocarnos por años porque es tan fundamental en nuestra vida espiritual. Jesús le estaba diciendo la verdad a todos que Él era el Hijo de Dios. Él realizó milagros, enseño con autoridad y mostró un amor que estaba más allá de cualquier cosa que el mundo había visto antes, y sin embargo la mayoría no le creyó.
 
Sin embargo, algunas personas si le creyeron a Jesús. Ellos pusieron su fe en Él y sus vidas nunca fueron las mismas. Ellos no entendían todo, pero confiaron en Jesús.
 
Jesús nos invita hoy a poner nuestra fe en Él también. Puede que no entendamos todo – los desastres naturales, personas inocentes sufriendo, violencia y pobreza. Puede que no entendamos completamente el misterio de la Eucaristía o el regalo de la vida. Pero Jesús nos invita a confiar en Él. Con Jesús todo es posible, no importa que tan difícil puedan parecer las cosas.
 
La elección depende de nosotros. Se nos pide que hagamos una decisión consciente para seguir a Jesús y entregarle nuestra voluntad a Él. Esto puede ser aterrador, pero permitan que las palabras de Pedro resuenen en nuestros corazones, “¿A quién iremos? Solo tu Señor tienes palabras de vida eterna”. (Juan 6:68)
 
Señor, aumenta mi fe. Ayúdame a confiar en ti, especialmente cuando no tengo las respuestas. Ayúdame a permanecer cerca de ti cuando me siento solo. Ayúdame a seguirte cuando no veo el camino delante de mí. Jesús, confío en ti.
 
¡Tengan un día bendecido!
Padre Burke
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Posted by: frburke23 | April 5, 2017

Thought for Thursday, 5th Week of Lent (April 6, 2017)

Thought for Thursday, 5th Week of Lent (April 6, 2017)
 
JOHN 8:51-59
Jesus said to the Jews:
“Amen, amen, I say to you,
whoever keeps my word will never see death.”
So the Jews said to him,
“Now we are sure that you are possessed.
Abraham died, as did the prophets, yet you say,
‘Whoever keeps my word will never taste death.’
Are you greater than our father Abraham, who died?
Or the prophets, who died?
Who do you make yourself out to be?”
Jesus answered, “If I glorify myself, my glory is worth nothing;
but it is my Father who glorifies me,
of whom you say, ‘He is our God.’
You do not know him, but I know him.
And if I should say that I do not know him,
I would be like you a liar.
But I do know him and I keep his word.
Abraham your father rejoiced to see my day;
he saw it and was glad.”
So the Jews said to him,
“You are not yet fifty years old and you have seen Abraham?”
Jesus said to them, “Amen, amen, I say to you,
before Abraham came to be, I AM.”
So they picked up stones to throw at him;
but Jesus hid and went out of the temple area.
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We will begin Holy Week in just a few days. Our spiritual spring training is reaching its high point. Today we will focus on our call to holiness and giving our lives over to Christ completely. I had many different coaches in my years of playing baseball. Some were better than others. Some inspired me to trust them completely and they always helped me to become a better baseball player. I tried anything they asked me to do to be better. Jesus is asking us to be holy. He is asking us to trust Him so that He can lead us to everlasting life. He wants us to win the best prize ever – the crown of eternal glory!
 
Jesus tells the listeners that if we keep His word we will never taste death. Of course, He is talking about the resurrection and eternal life with the Father. The hearts of the Jews were closed to His words. Several times in Scripture Jesus tells us that it is of utmost importance to hear the Word of God and put it into practice. If you want to be holy begin by following the Commandments. This is the minimum requirement, as Jesus told the rich young man.
 
We do not want to be minimalists, do we? Do you ask God, “What is the least I need to do to get to heaven?” Or do you ask your spouse or best friend, “What is the least I need to do to keep you happy?” Minimalism can kill our drive to be holy and do something great for the Lord. Sometimes we approach all our relationships, even with God, with a minimalist approach. Minimalism leaves us empty and wanting. Minimalism causes our lives to lose its flavor. Pope Emeritus Benedict once said, “We were not made for comfort; we were made for greatness.” That greatness is our call to be holy, to become more like Jesus every day.
 
But if we really want a life of abundance, the Lord asks us to give Him everything. “Go sell what you have and give to the poor. Then come follow me.” (Mark 10:21) The Lord wants us to soar like eagles in holiness because that is what leads to true joy, peace and happiness. How often do we barely begin to fly when something from the world draws us back down to earth? How much are we tied to the things of this earth that keep us from trusting in Jesus completely?
 
We were made to give our lives away. We find our true meaning in pouring ourselves out for others. Jesus showed us the way. However, we were also created to live and there is a part of us that wants to protect our lives, to play it safe. Playing it safe leads nowhere; it is only existing. Leading lives that are radically conformed to Jesus Christ leads to joy beyond all measure.
 
The skeptics in this Gospel did not want to believe that Jesus was the Son of God. They trusted Abraham, their father in faith. But their hearts were closed to Jesus. There are so many things that work against our faith. There are so many temptations and distractions that make us take our gaze away from Jesus.
 
Do you trust Jesus, the best Coach in the world?
Are you playing to the best of your ability, using all the gifts and talents God has given you?
Are you soaring like an eagle in holiness?
Or do worldly distractions keep you from giving your life to Christ?
What are the distractions of this world that keep you from trusting Jesus?
 
Have a blessed day!
Fr. Burke
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Spanish translation:
 
JUAN 8:51-59
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo les aseguro: el que es fiel a mis palabras no morirá para siempre”.
 
Los judíos le dijeron: “Ahora ya no nos cabe duda de que estás endemoniado. Porque Abraham murió y los profetas también murieron, y tú dices: ‘El que es fiel a mis palabras no morirá para siempre’. ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser tú?”
 
Contestó Jesús: “Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, aquel de quien ustedes dicen: ‘Es nuestro Dios’, aunque no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco; y si dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se regocijaba con el pensamiento de verme; me vio y se alegró por ello”.
 
Los judíos le replicaron: “No tienes ni cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?” Les respondió Jesús: “Yo les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy”.
 
Entonces recogieron piedras para arrojárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.
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Comenzaremos la Semana Santa en tan sólo unos días. Nuestro entrenamiento espiritual de primavera está llegando a su punto máximo. Hoy nos enfocaremos en nuestro llamado a la santidad y a darle completamente nuestras vidas a Cristo. Tuve muchos entrenadores distintos en mis años de jugar béisbol. Algunos eran mejores que otros. Algunos me inspiraron a confiar en ellos completamente y siempre me ayudaron a convertirme en un mejor jugador de béisbol. Yo intentaba todo lo que me pedían que hiciera para ser mejor. Jesús nos está pidiendo ser santos. Él nos está pidiendo que confiemos en Él para que pueda llevarnos a la vida eterna. Quiere que ganemos el mejor premio – ¡la corona de la gloria eterna!
 
Jesús les dice a los oyentes que si guardamos Su palabra nunca probaremos la muerte. Por supuesto, Él está hablando de la resurrección y la vida eterna con el Padre. Los corazones de los Judíos estaban cerrados a Sus palabras. Varias veces en la Escritura Jesús nos dice que es de suma importancia escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Si quieres ser santo comienza por seguir los Mandamientos. Este es el requisito mínimo, como Jesús le dijo al joven rico.
 
No queremos ser minimalistas, ¿verdad? Le pides a Dios, “¿Qué es lo mínimo que tengo que hacer para llegar al cielo?” O le preguntas a tu cónyuge o mejor amigo, “¿Qué es lo mínimo que tengo que hacer para mantenerte feliz?” El minimalismo puede matar nuestro impulso de ser santos, de hacer algo grande para el Señor. A veces nos acercamos a todas nuestras relaciones, incluso con Dios, con un acercamiento minimalista. El minimalismo nos deja vacíos y deseosos. El minimalismo hace que nuestras vidas pierdan su sabor. El Papa Emérito Benedicto dijo una vez: “No fuimos creados para la comodidad; fuimos creados para la grandeza.” Esa grandeza es nuestro llamado a ser santos, a ser más como Jesús cada día
 
Pero si realmente queremos una vida de abundancia, el Señor nos pide que le demos todo. “Anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres. Luego ven y sígueme.” (Marcos 10:21) El Señor quiere que volemos como águilas en la santidad, porque eso es lo que conduce a la verdadera alegría, paz y felicidad. ¿Con qué frecuencia apenas comenzamos a volar cuando algo del mundo nos lleva de nuevo a la tierra? ¿Cuánto estamos atados a las cosas de esta tierra que nos impiden confiar completamente en Jesús?
 
Fuimos creados para entregar nuestras vidas. Encontramos nuestro verdadero significado al derramarnos por los demás. Jesús nos mostró el camino. Sin embargo, también fuimos creados para vivir y hay una parte de nosotros que quiere proteger nuestras vidas, jugar seguro. Jugar seguro no conduce a ninguna parte; es sólo existir. Liderar vidas que son radicalmente conformadas a Jesucristo conduce a la alegría más allá de toda medida.
 
Los escépticos en este Evangelio no querían creer que Jesús era el Hijo de Dios. Ellos confiaban en Abraham, su padre en la fe. Pero sus corazones estaban cerrados a Jesús. Hay tantas cosas que trabajan contra nuestra fe. Hay tantas tentaciones y distracciones que nos hacen apartar nuestra mirada de Jesús.
 
¿Confías en Jesús, el mejor Entrenador del mundo?
¿Estás jugando a lo mejor de tu capacidad, usando todos los dones y talentos que Dios te ha dado?
¿Estás volando como un águila en santidad?
¿O las distracciones mundanas te impiden darle tu vida a Cristo?
¿Cuáles son las distracciones de este mundo que te impiden confiar en Jesús?
 
¡Que tengas un día bendecido!
Padre Burke
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